Logo de Amaata: inspirado en grafitos de Iruña-Veleia e Irulegi.
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Los miserables y malditos informes grafológicos de Veleia: exit neuromotor

Con los criterios de la sección de Documentoscopia y Grafística de la unidad de Policía Científica de la Ertzaintza en la mano (ver post Es imposible de realizar estudios grafológicos con inscripciones en cerámica), podemos afirmar que los estudios grafológicos que ha aportado la Diputación Foral de Álava para sostener la querella contra Eliseo Gil son inválidos, y según lo que entendemos cometen muy graves errores contra la metodología estandardizado para cotejos caligráficos. 

Estos estudios han engañado durante 6 años al la sociedad sobre la autoría de las inscripciones de Iruña-Veleia, y han sido utilizado para eliminar un arqueólogo que defendía sus hallazgos y acallar el debate científico. Aparte del sufrimiento psicológico de la víctima, y sus perdidas financieras (¿quién da trabajo a un falsificador?) han generado una autocensura en el mundo arqueológico. Quién es el arqueólogo que va escavar una inscripción en euskera de época romana (mira lo que ha pasado a Eliseo).


Estos estudios han sido encargados por la entonces Diputada de Cultura Lorena López de Lacalle y han sido costeados con dinero público. La diputada que rechazó hacer estudios físicos complementarios de las piezas – lo lógico es investigar primero bien si hay un cadáver, antes de buscar el asesino – gastó decenas de miles de euros de las arcas públicas, y como sabemos ahora, basado en metodologías no válidas.

Con el precio de no menos de 31.000 euros más 5000 euros de IVA se puede llegar a perlas como la siguiente:

«las concordancias» entre los dibujos y letras de la letrina y los de los soportes milenarios «se establecen por la utilización de ‘herramientas gráficas procedentes de una misma red neuronal y trasladadas al soporte a partir de una integración neuromuscular y de coordinación visomotora única, que no puede significar sino que ha intervenido un único motor».
http://www.elcorreo.com/alava/20091121/sociedad/grafologos-apuntan-eliseo-como-20091121.html


Espero que después de estas 6 años de perdida de tiempo y mucho sufrimiento podemos volver a la básico:
el estudio de la autenticidad de los ostraka por laboratorios internacionales con garantía de competencia y neutralidad (p. ej. el Servicio Geológico de Gran Bretaña).

Recordamos,que El Perito Judicial debe cumplir sus funciones bajo los siguientes principios de:

  1. razonabilidad, es decir, establecer los fundamentos de hecho y científicos que sustentan el informe,
  2. congruencia, que guarden relación entre las premisas y conclusiones (lógica de composición),
  3. proporcionalidad, es decir, establecer la finalidad, entre el dictamen y las contradicciones que se plantearon en el caso concreto; entre los hechos y sus consecuencias que insumos se utilizaron; hipótesis de trabajo, etc., evitando que se trate lisa y llanamente de un autoritarismo acientífico (como desviación de la función o simplemente de una opinión);
  4. buena fe, es decir, sin utilizar artilugios que lleven a engaño a las partes o al Juez en el proceso de investigación y por último, que no altere el supuesto bajo el cual fue convocado,
  5. el perito debe entregar todos aquellos materiales de los que se valió, que puedan ser de utilidad para la comprensión del informe por las partes y el Magistrado, salvo cuando éstos mismos integren el dictamen (historia clínica labrada durante el peritaje), pues en este caso es un elemento principal y no complementario de aquella.
    (
    ‘Estudio de proposición de anteproyecto de ley sobre la actuación y responsabilidad del perito judicial como auxiliar de la justicia “ad hoc”’[1]de la Asociación Independiente Peritos Judiciales de Andalucía – http://judiciales.es/images/doc/III-HAY%20FUNCION_PUBLICA.pdf)

Ver también

Es imposible realizar estudios grafológicos con inscripciones en cerámica

Este post contiene únicamente la transcripción literal de los comentarios sobre este tema en el informe final del caso Iruña Veleia de la Ertzaintza.
""Para intentar dilucidar policialmente la posible autoría de los grafitos e inscripciones de la letrina, en 2013 el juzgado instructor solicito informe pericial de cotejo físico a la sección de Documentoscopia y Grafística de la unidad de Policía Científica de la Ertzaintza. Sin embargo, el 19 de noviembre de 2013 la jefa de sección de Documentoscopia y Grafística remitió al juzgado solicitante un escrito mediante el cual le comunicaba "la imposibilidad de la realización del estudio solicitado" en base a las siguientes consideraciones: 

-El soporte sobre el que se encuentran las seis evidencias dubitadas no se trata de papel o otro material similar, sino que se trata de un soporte de tipo cerámico así como en el caso de la evidencia atribuida letrina romana de madera lacada. En los dos tipos de soporte se puede ejercer diferente resistencia o ser perforado por el útil pudiendo producirse divergencias entre los caracteres motivadas por la diferente composición de los soportes. 
 
- El útil empleado en la confección hoy en día, no se trata de un elemento difusor de tinta como los bolígrafos actuales ni de un spray o una brocha de pintura, si no que se utiliza el instrumento para perforar el soporte.

- Además de lo expuesto en los dos párrafos anteriores, el alfabeto utilizado difiere morfológicamente del utilizado actualmente, por lo que sería necesario un conocimiento muy completo de la morfología de los alfabetos que se utilizaron en la época que cuestión.

- El hecho de utilizar un útil perforando sobre diferentes soportes (cerámica y madera lacada) hace que no sea posible estudiar aspectos básicos de un estudio pericial grafístico como son la velocidad, la presión, gestos tipo y el estudio de los ataques y escapes.


- Así mismo, hay que tener en cuenta que la ausencia de estudios de este tipo redunda en la falta de validación del método científico empleado, ya que, por todo lo anteriormente expuesto hoy, no son de aplicación de las leyes fundamentales de la pericia caligráfica, por lo que se cuestiona si estaríamos ante una solicitud de estudio caligráfico o sería un nuevo tipo de estudio, con lo cual habría que desarrollar nuevas técnicas y validar el método para que tuviera un mínimo fiabilidad.""

RUEDA DE PRENSA DE LURMEN S.L.

Objetivo: responder a las informaciones aparecidas en la edición de Álava del Correo a raíz de la filtración del informe de la Ertzaintza sobre Iruña-Veleia, con el titular: «Iruña-Veleia: «La más grave falsificación de la arqueología mundial de los últimos años».

Hablarán: Eliseo Gil Zubillaga e Idoia Filloy Nieva, ex directores del yacimiento.

Hora y lugar: viernes 4, 11:30, en el Centro Cívico Aldabe (Portal de Arriaga 1) VITORIA

Presentaciones:


Eliseo Gil

Idoia Filloy
Koenraad Van den Driessche


Texto leído por Eliseo Gil en la rueda de prensa:

Iruña-Veleia, “la más grave falsificación de la arqueología mundial de los últimos años” o nuevas anotaciones en el libro de estilo de enfangar reputaciones de El Correo.
Han pasado siete largos años desde aquel aciago 19 de noviembre de 2008 en el que una Orden Foral se cruzó en el camino de un equipo y unas personas entre quien les habla se encuentra el principal perjudicado. Pareciera inconcebible que una decisión de calado político, como la llevada a cabo por la titular de la cartera foral de Euskera, Cultura y Deportes de la época, fuera capaz de descarrilar un proceso de investigación como a la sazón ha sido. Pero lo cierto es que había poderosos intereses afectados y, como se ha visto, se han resistido con uñas y dientes a que este hoy triste caso deambulara por los tradicionales vericuetos de la Ciencia y la investigación.

Así, nos hemos visto sumergidos en un marasmo de penalidades judiciales, avivadas mediante las condenas de facto a través de los medios de comunicación, de lo que lo sucedido en esta semana y protagonizado por un conocido rotativo alavés es un patético ejemplo. Ningún espacio para la presunción de inocencia; las consabidas y tristemente habituales filtraciones, nos arrojan nuevamente a los cascos de los caballos. Todo es válido para batir al enemigo declarado por la prensa afecta a la versión oficial. Poco importa que, como parte interesada en el proceso judicial, el que suscribe sea el último en recibir el cacareado informe policial. A quién le preocupa tal minucia si el sanedrín reunido al efecto ya tiene definidos a sus “culpables”.

Y, en cuanto al presunto meollo de lo filtrado -con una buena dosis de inocencia y con los referentes de la cultura cinematográfica y de las teleseries en particular-, uno esperaría de un informe policial que fuera un ejercicio de investigación, presentando pruebas físicas para que las instancias judiciales armen su juicio y ulterior veredicto. Pero hete aquí que no sólo las pruebas brillan por su más palmaria ausencia, sino que, aparentemente para compensar, lo que se ofrece es un ejercicio de imaginación, con hipótesis, posibilidades y argumentaciones varias. Diríase que el tiempo y los recursos empleados no han sido fructíferos para las tesis de la querellante.

Resulta inevitable, por tanto, recalar en el quid de la cuestión. ¿Hay o no hay caso? Es este un “crimen” en el que aún hay que demostrar fehacientemente que haya un “muerto”. Los propios periodistas, recogiendo el citado informe policial nos hablan de “la hipótesis de la presunta falsedad de la mayor parte de los 400-450 grafitos excepcionales”. Es decir, todavía estamos en esas, en la más absoluta falta de demostración científica de que esa hipótesis sea correcta.

Y es que, a lo largo de este dilatado proceso judicial hemos intentado por todos nuestros medios que las piezas en litigio se analicen correctamente y con todas las garantías, para saber, algo tan básico, como si nos encontramos o no ante un delito. Hay que recalcar que se da la paradoja que, pese a tratarse de la parte querellada hemos pedido las analíticas que pudieran dirimir realmente la cuestión. Pero los procedimientos judiciales tiene su propio recorrido y nos hemos encontrado solamente con una respuesta parcial a nuestras peticiones de la que el caso para nosotros más sangrante es el estudio llevado a cabo por el IPCE, sobre la presencia de anomalías –restos metálicos- en la superficie de una selección de piezas. Y es que, en un ejercicio de voluntarismo, diríase que imbuido por el síndrome de Veleia, el técnico en cuestión ignora tan tozuda como inexplicablemente que las piezas han pasado por un largo proceso desde su hallazgo en la excavación, hasta su depósito en el museo, habiendo sido sujeto de procesamientos, estudios e informes diversos. Toda esa historia que sin duda podría explicar la presencia de partículas metálicas modernas en la superficie de las piezas es, como recalcamos, olímpicamente obviada en el estudio del IPCE y, paradójicamente, allá donde hay costras y depósitos conservados, justamente allá donde podríamos saber si las piezas son o no genuinas, el tema NO ha sido investigado.

Por todo ello nos reiteramos en la petición de las necesarias analíticas para dirimir esa cuestión tan básica. Solicitamos eso sí, que se lleven a cabo con las mayores garantías de ecuanimidad, allá donde la sombra de la duda veleiense no extienda sus tentáculos prejuiciosos, en un laboratorio internacional de reconocida solvencia.

Dicho esto es necesario incidir en otra obviedad aparente y es la cuestión, nada baladí para nosotros, de la inocencia de los aquí presentes. Sé que resulta difícil con la pretendida contundencia de los medios pero es necesario un ejercicio de empatía para acercarse a comprender el calvario que estamos viviendo, no sólo ya para quien como quien suscribe está imputado, sino además para toda una serie de víctimas colaterales que se señalan sin pudor en la prensa y a las que se marca con el viscoso estigma de la condena mediática.

Nuestro único “delito” fue encontrarnos con una serie de hallazgos que juzgamos como excepcionales y dar el paso de compartir con la sociedad el descubrimiento, que tras las pertinentes consultas creímos genuino, obligación por otra parte, la de la socialización de lo hallado, de cualquier equipo de investigación, como es bien habitual y conocido en la praxis científica. De ahí, prácticamente sin solución de continuidad, nos hemos visto involucrados en un proceso judicial inédito en el ejercicio de la Arqueología mundial, parafraseando a cierto titular.

Creemos que es, sin embargo, el contenido y significado de lo hallado lo que es una verdadera patata caliente ya que va a dar en la línea de flotación de lo establecido por una cierta corriente académica, particularmente en lo que hace a los temas del origen e introducción del Euskara y el Cristianismo. Palabras mayores sin duda, para unos grafitos que, frecuentemente, son calificados como burdos e infantiles ya que, si ello fuera así, este asunto no hubiera acarreado tan funestas consecuencias y airadas reacciones.

Tampoco podemos pasar por alto el tema de la oportunidad de este nuevo levantamiento de la veda por parte de determinada prensa. Habría que ser muy ingenuo para obviar el efecto de acción-reacción por ejemplo con el hecho de la reciente publicación de un artículo de Edward C. Harris, el padre de la moderna metodología de registro estratigráfico –base del método arqueológico-, en el que pondera según su opinión el buen trabajo llevado a cabo por Lurmen durante la investigación en Iruña-Veleia, en lo que hace al registro estratigráfico, que considera además una herramienta adecuada para auditar una excavación arqueológica. Este juicio choca frontalmente con lo mantenido por los miembros del Área de Arqueología de la EHU/UPV quienes catalogaron los mismos trabajos como inadecuados por definirlos de una forma suave y cuyo dictamen fue utilizado como un argumento más para nuestra salida del yacimiento y ulterior sustitución al frente del mismo por uno de sus miembros.

Qué decir del aún más reciente artículo de opinión del ex juntero Iñaki Aldecoa, quien ofrece un detallado relato de las irregularidades habidas a su juicio en el proceso que llevó a la expulsión de Lurmen y la subsiguiente querella foral. Todo ello, en nuestra opinión, ha sido caldo de cultivo para esta virulenta reacción mediática que ha vuelto a restregarnos por la cara los fantasmas de un pasado reciente que nunca tuvo que llegar hasta los límites donde ha llegado. Un proceso que debió resolverse en el ámbito de la Ciencia y no en el marco de este extraño viaje a ninguna parte en el que estamos ahora inmersos.
Afortunadamente no estamos solos en este involuntario peregrinaje por el limbo. De manera tan altruista como desinteresada toda una serie de especialistas han elaborado un buen corpus de informes de las más variadas disciplinas, que abogan por la autenticidad de lo hallado y por la idoneidad del método arqueológico de excavación empleado, nuestro reconocimiento a todos ellos y a las asociaciones que apoyan esta desigual confrontación, como Sos-Iruña/Veleia, Euskararen Jatorria o Martin Ttipia.

Habrá que ser positivos y pensar qué diferentes habrían sido las cosas en la divulgación de esta noticia si sus redactores hubieran escogido como titular el párrafo final del informe policial y no el anteúltimo como figura en la misma, relegando lo a nuestro juicio verdaderamente sustancial a una mención de pasada en el cuerpo del texto. No nos resistimos a reproducirlo nosotros, es como decimos el párrafo segundo y último de la “consideración final” del informe de la Ertzantza, dice así: “No obstante, el Equipo (Instructor) también es plenamente consciente de las grandes dificultades existentes a la hora de acreditar las responsabilidades individuales de lo sucedido, problemas derivados de las peculiares circunstancias del descubrimiento de los “grafitos excepcionales”. (pág. 720 del informe de la Ertzantza, el subrayado y negrita como en el original). Un aforismo nos viene a la cabeza: “para este viaje no hacían faltas estas alforjas”. Sin duda el informe policial es tan prolijo como laborioso, pero no se despega del terreno de las hipótesis, Y nuevamente otros dato positivo, una vez culminado este trámite de la instrucción nos adentramos en una nueva etapa en la que albergamos las máximas esperanzas de llegar a buen puerto.

Eliseo Gil Zubillaga
Lurmen S.L.

Hace 6 años El Correo escrbió…

Hace seis años El Correo publicó el artículo

Grafólogos apuntan a Eliseo Gil como el autor de los falsos grafitos de Veleia

El peritaje señala que los dibujos que el arqueólogo admitió haber hecho en 2004 en una letrina «son de la misma mano» que los encontrados en la excavación

Leemos ahora que «Los instructores del caso reconocen ‘las grandes dificultades existentes’ a la hora de determinar las responsabilidades individuales». 
Ahora ya no se sabe quien es el autor! Lo tendrán que explicar…
Shame!

Noticia de emergencia: Un atentado contra los derechos civiles del personal de LURMEN

Hoy El Correo sigue con sus ‘revelaciones’ sobre el informe final de la Erzaintza.
Seguimos sin pruebas alguna, ni de la falsedad, ni de quien lo ha hecho, ni como ni donde, ni por qué.
La foto gigante de Idoia Filloy que acompaña un artículo sobre Amelia Baldeon es repuznante.
Este juicio paralelo del Correo probablemente tiene que ver que sin pruebas, posiblemente no habrá juicio.
¿La Ertzaintza tiene que demostrar que ha trabajado mucho? (Creo que han investigado realmente todas las pistas, sí que han trabajado mucho).
Este juicio paralelo condena de facto a los citados, sin ningún derecho a la defensa.
STOP la máquina de fango. La base de nuestro sistema de derechos civiles está en juego!

Umberto Eco: «Para deslegitimar a alguien es suficiente con decir que ha hecho algo»

Las últimas cenas de Iruña-Veleia

Traigo a discusión una noticia que he leído hoy mismo y me ha llamado mucho la atención: 

«Affreschi italiani appena restaurati hanno rivelato quello che poteva essere il sacerdozio femminile nella Chiesa cristiana. Gli affreschi, risalenti tra il 230-240 dC, sono alloggiati all’interno delle catacombe di Priscilla di Roma e sono stati presentati dal Vaticano questa settimana.» (http://www.globochannel.com/2013/11/21/vaticano-scoperti-affreschi-con-donne-sacerdote-datati-230-240-dc/)

Hace apenas una semana han sido descubiertos en Roma unos frescos en las catacumbas de Priscilla que fueron realizados entre el año 230 y 240 de nuestra era y que muestran unas mujeres que parecen deber ser interpretadas como sacerdotisas de la Iglesia Cristiana. Ello ha suscitado gran controversia en el mismo Vaticano, que se niega, al parecer, a llegar a esa conclusión y aduce que la sola idea es «pura fábula, una leyenda» («Fabrizio Bisconti, sovrintendente della Commissione di archeologia sacra del Vaticano, ha detto che una tale lettura degli affreschi è pura ‘favola, una leggenda.’»).

La noticia es verdaderamente interesante y puede dar mucho de sí, si bien lo que en realidad traigo aquí no es esa cuestión, sino el hecho de que también parece figurar en los frescos una representación de la última cena: «Un affresco raffigurante donne che celebrano l’Eucaristia è raffigurato all’interno della catacomba di Priscilla a Roma.» «Un affresco nella Cappella greca color ocra dispone di un gruppo di donne che celebrano un banchetto che sembra essere il banchetto dell’Eucaristia

Teniendo en cuenta la cronología de los frescos, que es coetánea a la mayor parte de los «hallazgos excepcionales» de Iruña-Veleia, habría que extrañarse de que la iconografía cristiana de ciertos grafitos veleyenses haya sido dada por imposible para una fecha tan temprana por parte de la comisión científica que los estudió en su momento y que los declaró falsos por anacrónicos (me refiero concretamente ahora a los de motivo religioso). Así, por ejemplo, en la primera página de conclusiones del informe de Volpe y Núñez (1), se afirma lo siguiente: «El elemento cruz, ampliamente atestiguado entre los grafitos, no es compatible con un período tan antiguo, pero la cuestión más singular se centra en el hecho de que se trata de cruces vestidas, es decir se trata en realidad de crucifijos que, como es bien conocido, aparecen únicamente a partir de mediados del siglo V d.C. Además, en algún caso, se grabaron figuras a los lados del crucifijo (¿Longino, María Magdalena?), cuya presencia nos llevaría hacia el momento bizantino o, más correctamente, al medieval. Análogas consideraciones de incongruencia pueden desarrollarse en relación con la extraña representación de la última cena.» 

En efecto, la última cena aparece representada en las piezas veleyenses n. 13376 y 13357, halladas en el sector 6 y sondeo 6 respectivamente (2). La pieza del sector 6, al que sus arqueólogos descubridores dieron el nombre de domus ecclesia a raíz de la abundante temática judeocristiana de las piezas que en él se encontraban, apareció concretamente en la unidad estratigráfica (UE) 6076 del recinto 8, un estrato de derrumbe que aporta la fecha ante quem de finales del siglo III o principios del IV para la realización de la pieza; se trata de una suerte de cómic que relata algunos momentos de la vida de Jesús (nacimiento, predicación, última cena, crucifixión, resurrección: algunas escenas no han sido interpretadas debido a la costra carbonática que las cubre y dificulta su visión); la UE 6002 del sondeo 6, por su parte, se data en el siglo III y es un estrato de amortización en el que aparecieron seis grafitos, de los cuales cinco son considerados «excepcionales». 

La pieza de este sondeo 6 que muestra la última cena parece contener, además, el grabado del ahorcamiento de Judas, según la lectura que hicieron en su día sus descubridores de la figura semejante a un árbol de la que pende perpendicularmente una pequeña línea unida a una figura humana.
«Anche se la guida ufficiale delle catacombe afferma che: “c’e’ un chiaro riferimento al banchetto della Santa Eucaristia ‘nell’affresco, Bisconti, scena del banchetto non era un banchetto eucaristico, ma un banchetto funebre.” El portavoz del Vaticano opina que la pintura de las catacumbas no ha de entenderse como la Santa Eucaristía, sino más bien como un banquete fúnebre. Que los arqueólogos que la han descubierto vean en ella la última cena le parece al Vaticano «una fábula, una leyenda», como les parecen a Volpe y a Núñez anacrónicas y «análogas consideraciones de incongruencia (…) en relación con la extraña representación de la última cena» las de los arqueólogos de Iruña-Veleia, quienes asimismo ven la última cena en los grafitos n. 13376 y n. 13357, coetáneos o algo posteriores cronológicamente a los frescos de las catacumbas de Roma. Y es que en Ciencia también caben las interpretaciones y las opiniones, especialmente en lo que se refiere a la iconografía, sujeta irremediablemente a la subjetividad de la interpretación… siempre y cuando las opiniones aporten información erudita y sean sustentadas por la debida documentación y, lo más importante, no entorpezcan el avance mismo de la Ciencia y el saber.





(1) http://www.sos-irunaveleia.org/informe-sobre-los-motivos-iconograficos-presentes
(2) http://www.sos-irunaveleia.org/arqueologia:sector6:sector6
http://www.sos-irunaveleia.org/arqueologia:sondeo6:sondeo6

Un pedo en una botella

De antemano pido perdón a los almas sensibles a quien le molesta el título de este post. Es una expresión corriente en flamenco que se utiliza para un acontecimiento que saca mucho ruido pero que al final parece reducirse a nada. Hoy he visto mi nombre y foto asociado en El Correo, y la mención que formo parte del equipo (se entiende falsificador) que es responsable por «la más grave falsificación de la arqueología mundial de los últimos años». Así que algo puedo sentir de esta sensaciones que sufren Eliseo e Idoia verse protagonistas de este artículo con un título aparentemente sacado del informe final de la Erzaintza para el caso de Iruña Veleia.

Me estoy informando para tomar medidas legales contra el periódico (tengo este lujo, Eliseo e Idoia no) y me lo he tomado como un aviso para intimidarme como ciudadano que pide activamente una solución científica para la controversia de Iruña Veleia. Este tipo de señales suelen aparecer cuando uno va fisgoneando por el buen camino. Me he acordado esta mañana de la frase qué aparece en varios sitios en la Universidad Libre de Bruselas, una frase de Poincaré: ‘una observación bien fundada vale más que la opinión de 50 expertos’.



Puedo decir que en mi universidad nos han entrenado en defender una opinión, si hace falta en contra de las autoridades.Nada sorprendente para una universidad masónica. Nuestra universidad hermana francofona cuenta con 5 premios nobeles (el último en 2012 de física, por el famoso bóson). No es merito mío, para nada, pero para indicar que aprendemos a resistir y argumentar, y perseverar. «Point n’est besoin d’espérer pour entreprendre, ni de réussir pour perséverer» dijo Guillermo de Orange, líder de la rebelión de nobles contra la ocupación español de los Países Bajos. No hay que esperar para emprender, ni tener éxito para perseverar.

Si el título del artículo «La más grave falsificación de la arqueología mundial de los últimos años» viene realmente de un informe de la Ertzaintza, tiene ser de la pluma de un bilbaino… (perdoname por esta otra licencia). El informe aparentemente no se pregunta por qué una falsificación tan rara, una que pide para ser descubierta. La más grave falsificación, por el falsificador más tonto del mundo…

Con algo de taquicardia nos ponemos a leer. ¿Qué habrán encontrado? ¿Qué ha pasado?
Pues nada, si el artículo es fidedigna, la Ertzaintza ha encontrado nada más de lo que ya se hablaba en los foros, y se quedan estancados, parece, en las mismas dudas y contradicciones.

Y mi conclusión es que la Ertzaintza tiene opiniones, pero pruebas de algo no.

«Los instructores del caso reconocen ‘las grandes dificultades existentes’ a la hora de determinar las responsabilidades individuales», «‘convicción absoluta'», «dirige sus sospechas hacia», «posiblemente siguieron», «La ertzaintza baraja dos posibles escenarios», la Policía admite que existe una «aparente falta de motivación», «‘lo mas verosimil’ es que los autores buscaron dinero y fama»

No parecen tener ni culpables, ni como, ni cuando, ni cual es el motivo…

La buena noticia es que la grafología parece haber desaparecido del escenario. Buena noticia para Eliseo!

La mala es que su buen nombre se queda irreparablemente destrozado… [autocensura}






Extractos del artículo del Correo del 1/12/2015. Iruña Veleia, «La más grave falsificación de la arqueología mundial de los últimos años»





Yo acuso

Carta de opinión de Iñaki Aldekoa

Iñaki Aldekoa es como juntero durante la legislación de 2007-2011 un testigo privilegiado de lo que pasó en la Comisión Cultura de Juntas Generales y en aquel gobierno de Álava

YO ACUSO


Se han cumplido siete años desde que la Orden Foral (OF) 444/2008 del 19 de Noviembre dictada por la diputada de Euskara, Cultura y Deportes L. López de Lacalle (LLL) “declarara” que los grafitos excepcionales de Iruña-Veleia grabados sobre ostracas (cerámica), ladrillos, huesos y vidrio y descubiertos entre 2005 y 2006 eran falsos y revocara la concesión de excavación del yacimiento a la empresa Lurmen dirigida por el arqueólogo Eliseo Gil Zubillaga. La citada OF se remitía en cuanto a la “falsedad” a un Informe de la Comisión Científico Asesora (CCA), creada por la propia Diputación Foral de Alava (DFA) a comienzos del 2008.

La misma diputada LLL el citado día 19 de Noviembre presentó personalmente en sesión de la comisión de Cultura de las JJGG de Álava las razones que justificaban la OF, acompañada de varios de los miembros de la CCA, los cuales desarrollaron ante los junteros de la comisión y ante la prensa convocada que abarrotaba la sala los “argumentos de falsedad”. Desde aquella fecha la “verdad oficial” fue elevada a “verdad mediática” y hoy es el día en que muy pocas personas de las que se interesaron por el asunto que alberguen alguna duda de que tal “verdad mediática” no coincida con la “verdad “científica”.


 Por otra parte han transcurrido casi otros siete años desde que la DFA a instancias de la citada diputada LLL interpusiera ante el Juzgado de Guardia de Vitoria una denuncia contra Eliseo Gil ( y otras dos personas mas) por “atentado contra el patrimonio histórico-arqueológico” de Álava por la supuesta falsificación de los citados grafitos excepcionales.
 La demanda fue admitida a trámite y ampliamente publicitada en la mayoría de los medios de comunicación, reforzando la “verdad de la falsificación”, en un claro caso de juicio y condena mediáticos. Pocas personas saben hoy que la causa después de más de seis años está “atascada” en el Juzgado de Instrucción nº 1 de Vitoria-Gasteiz sin que su instrucción haya sido cumplimentada y trasladada aquella al juzgado correspondiente para su vista y resolución, pero sin que tampoco se haya archivado. Aún menos personas conocen que los grafitos objeto de la polémica y de cuya inspección y análisis podrían deducirse pruebas objetivas dirimentes sobre su veracidad o falsificación, permanecen en poder y bajo custodia de la DFA por orden de la juez de instrucción, y sin que nadie que no sea la DFA pueda acceder a los mismos, es decir la parte acusadora tiene bajo su custodia las pruebas de la acusación.
Sobre el fondo de la cuestión, es decir sobre la autenticidad o no de los grafitos de Iruña-Veleia, tengo que confesar que en aquellos años cambié de opinión en dos ocasiones, desde la sorpresa inicial y la incredulidad inducida por las valoraciones críticas en los medios de comunicación de varios lingüistas, pasé a una actitud más abierta a causa de una conversación casual que tuve ocasión de mantener con Endrike Knörr, antiguo compañero en un proyecto común, y en la que me manifestó su opinión favorable a la veracidad de los grafitos y su importancia científica. La competencia académica de Endrike Knörr así como su honestidad personal eran para mí argumentos de peso.

Lamentablemente aquella fue la última vez que vi a Knörr con vida, pues falleció meses después.

 Mas tarde enfrentado a los testimonios y afirmaciones categóricas de los “expertos» de la CCA de la DFA en la sesión de la comisión de Cultura de las JJGG a la que yo asistía como juntero que era, salí de dicha sesión con la duda de si Knörr no estaría equivocado y de que estábamos ante una falsificación chapucera. Sin embargo fue pocos meses después cuando conseguimos que la DFA nos entregara los informes parciales de los expertos y los pude estudiar, que mi posición volvió a inclinarse hacia la veracidad pero en este caso no por argumentos de autoridad de uno u otros sino por mis propios análisis de las supuestas pruebas de falsedad, para acabar concluyendo que en la sesión de la comisión de Cultura de las JJGG la diputada LLL y los expertos que le acompañaban nos habían engañado como a chinos.

 Descubrí que en la fecha de autos del 19 de Noviembre no existía el supuesto Informe de la CCA y que por lo tanto el fundamento de la OF era fraudulento; descubrí que a la citada fecha sólo constaba un informe parcial (sectorial) de uno de los lingüistas de la CCA; descubrí que los restantes informes parciales (sectoriales) de los otros miembros de la CCA eran posteriores a la fecha de la OF; descubrí que ni siquiera “a posteriori” existía un Informe de Conclusiones de dichos informes parciales firmado preceptivamente por todos los miembros de la CCA y que el único “informe” que existía y con la misma fecha de la OF era uno firmado por el Director del Patrimonio Histórico-Cultural y Arqueológico de la DFA, es decir de un subordinado de la diputada LLL y que ejercía de secretario de la CCA, informe particular que a su vez remitía al Informe “inexistente” de la CCA; descubrí que los argumentos de falsedad aducidos por los “expertos” eran en su mayoría valoraciones subjetivas cuando no afirmaciones objetivamente erróneas; descubrí un rosario de falsedades sobre la implicación científica de la UPV mediante un “Convenio” de colaboración en la elaboración de un nuevo Plan Director de las excavaciones y en el nombramiento de uno de los miembros de la CCA como nuevo Director del yacimiento, en un claro caso de “pago por los servicios prestados”; descubrí, en fin, actuaciones oscurantistas en relación al interés de determinadas instancias del Vaticano sobre el tema.

 A lo largo de los años siguientes he tenido la oportunidad de estudiar decenas de informes de expertos de varias nacionalidades, doctores, licenciados, técnicos científicos, especialistas en arqueología, lingüística, epigrafía, latinistas, euskerólogos, paleopatólogos, egiptólogos, geólogos… todos los cuales coinciden desde sus respectivos campos en que no existe ni una sola prueba “objetiva” que avale la tesis de la falsificación y que ponen en evidencia la inconsistencia cuando no la frivolidad de los informes parciales de la mayoría de los “expertos” de la CCA de la DFA.
 La OF 444/2008 fue un acto administrativo que destruyó la honorabilidad y la credibilidad profesional de un científico competente y honesto, y en mi opinión fue una gran injusticia. Pero la demanda judicial de la DFA contra esa misma persona por atentar contra el patrimonio histórico-arqueológico como responsable de la supuesta falsificación, admitida a trámite pero no resuelta en ningún sentido durante MAS DE SEIS AÑOS por la Justicia y por lo tanto sin que dicha persona haya podido defenderse ante un tribunal, estando ya “mediáticamente condenado”, es objetivamente, mas allá de toda opinión personal, una injusticia indecente. Una cosa es estar injustamente condenado a muerte (en este caso profesional y moral) y otra tener sobre la cabeza durante seis años una petición de pena de muerte sin posibilidad de defenderse.

 Yo acuso a las instituciones políticas, administrativas, judiciales y académicas implicadas por acción u omisión en este caso, así como a los medios de comunicación y agentes políticos cómplices cobardes, de que se ha cometido y se sigue cometiendo una iniquidad contra Eliseo Gil Zubillaga y sus compañeros de Lurmen.

 Llegados a este punto, no queda sino “exigir” al Juzgado de Instrucción nº 1 que finalice de una vez su labor y pase la causa al juez correspondiente para su vista y para que los acusados puedan defenderse, o bien en su caso que la demanda sea archivada y sean restituidos la fama y el honor de las personas injustamente acusadas y mediáticamente condenadas en este vergonzoso caso.