Inicio Blog

Ama Ata — Avisos, incidencias y cuestiones técnicas del sitio web

Ama Ata — Avisos, incidencias y cuestiones técnicas del sitio web

Abrimos esta publicación como punto central para comunicar y debatir cualquier cuestión técnica relacionada con el funcionamiento de Ama Ata.

Durante los últimos días el sitio ha sufrido una incidencia que provocó problemas de acceso y periodos en los que la web no estuvo disponible con normalidad. La causa estuvo relacionada con una incidencia de seguridad detectada en el servidor, que ha requerido tareas de revisión, limpieza y actualización de distintos componentes del sitio.

La interrupción, por tanto, no ha respondido a ninguna decisión editorial ni al cierre voluntario de Ama Ata.

Aprovechando estos trabajos hemos realizado además labores de mantenimiento y actualización, con mejoras de seguridad, compatibilidad, presentación y funcionamiento.

En principio, el servicio se encuentra nuevamente operativo, aunque durante los próximos días pueden realizarse pequeños ajustes adicionales.

¿Para qué servirá esta publicación?

A partir de ahora utilizaremos este mismo espacio para centralizar cualquier cuestión relacionada con el funcionamiento técnico de Ama Ata.

Podéis comunicar aquí, por ejemplo:

  • problemas para acceder a la web;
  • errores al publicar o visualizar comentarios;
  • problemas relacionados con Disqus;
  • diferencias de funcionamiento entre móvil, tableta y ordenador;
  • páginas, imágenes o enlaces que no se carguen correctamente;
  • problemas de velocidad o visualización;
  • incidencias con las herramientas y servicios disponibles en Ama Ata;
  • o cualquier comportamiento extraño que detectéis en el sitio.

Si encontráis un problema, es especialmente útil indicar qué dispositivo y navegador estáis utilizando y, si es posible, explicar brevemente qué sucede. Una captura de pantalla también puede ayudarnos mucho a localizarlo.

Las incidencias que vayan apareciendo las iremos revisando y respondiendo dentro de esta misma publicación, de manera que quede además un registro común de problemas y soluciones.

Ama Ata lleva muchos años acumulando artículos, documentos, debates, comentarios y diferentes herramientas; mantener toda esa infraestructura funcionando correctamente requiere también un trabajo técnico continuo que normalmente no se ve.

Gracias especialmente a quienes nos avisáis cuando algo no funciona como debería. Muchas veces sois vosotros quienes nos permitís detectar rápidamente un problema.

Acceso permanente a este espacio

Para facilitar el acceso a esta publicación, dejaremos además un enlace permanente desde Ama Ata.

De esta forma, si en cualquier momento detectáis un problema técnico, no será necesario buscar esta entrada entre las publicaciones antiguas: podréis acceder directamente desde «Incidencias técnicas» y comunicarlo aquí.

Este hilo queda, por tanto, abierto permanentemente como punto de encuentro para cualquier cuestión técnica relacionada con Ama Ata.

Y ahora sí… podemos volver a discutir sobre arqueología, epigrafía, euskera, Iruña-Veleia, Irulegi y todo lo demás, que seguramente será bastante más entretenido que hablar de servidores. 😉

Ama Ata IA ya está disponible: prueba el nuevo investigador de Iruña-Veleia

Hoy relanzamos nuestro asistente documental con un nuevo nombre, una base de conocimiento mucho más completa y un funcionamiento profundamente mejorado.

AmaAta Helper evoluciona y se convierte en Ama Ata IA — Investigador de Iruña-Veleia.

El nuevo asistente permite investigar el archivo de Ama Ata, localizar artículos y fuentes, consultar piezas mediante su número IR, construir cronologías y comparar interpretaciones relacionadas con Iruña-Veleia, la Mano de Irulegi, la arqueología, la epigrafía, la lingüística, la paleografía y la arqueometría.

Ama Ata IA está preparado para distinguir entre hechos documentados, hipótesis, interpretaciones, opiniones y controversias. Los comentarios históricos del blog se identifican siempre como aportaciones de usuarios y no como hechos verificados.

Pruébalo ahora

Puedes acceder directamente desde este enlace:

Abrir Ama Ata IA — Investigador de Iruña-Veleia

También puedes acceder a Ama Ata IA en cualquier momento desde la opción AMA ATA IA situada en el menú superior de nuestra página.

Te invitamos a hacerle preguntas, comprobar sus fuentes y poner a prueba sus capacidades.

Si quieres conocer con más detalle cómo funciona, qué documentación utiliza y cuáles son sus criterios de rigor, consulta la presentación completa del proyecto:

Ama Ata IA: la evolución de AmaAta Helper

Ayúdanos a seguir mejorándolo

Si detectas una información incorrecta, una fuente ausente, un enlace que no funciona o cualquier aspecto que pueda mejorarse, te agradeceremos que nos lo comuniques mediante el canal de contacto de Ama Ata.

Las correcciones, propuestas y aportaciones de la comunidad serán fundamentales para continuar desarrollando el asistente.

Entra en Ama Ata IA y comienza a investigar

La maldición de Iruña-Veleia en ciertos medios de comunicación (IV): Con «jota» e «y griega»

Nota editorial. Este artículo corresponde a una tribuna de opinión remitida por su autor. Ama Ata facilita este espacio para el debate documentado sobre la historia y la arqueología. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Serie «La maldición de Iruña-Veleia»

Entrega 4 de 4

  1. Entrega 1: RIP EN VEZ DE INRI.
  2. Entrega 2: ¿NEFERTITI?
  3. Entrega 3: UN CERDO COMO JÚPITER.
  4. Entrega 4: CON “JOTA” E “Y GRIEGA”.

La maldición de Iruña-Veleia”, en ciertos medios de comunicación…(y 4).

(En relación al artículo aparecido en El Correo el 26 de junio de 2026: «Veleia consolida su valor arqueológico para dejar atrás el escándalo de hace 20 años”, firmado por Ander Carazo).

Cuarta entrega:

CON “JOTA” E “Y GRIEGA”.

Según El Correo, la presencia de estas dos letras, en algunos grafitos, habría alertado a los expertos. (Véase, en la figura 14, una de las tres piezas de Veleia en las que aparecen signos gráficos que recuerdan a una letra J).

Fragmento cerámico IR 11139 de Iruña-Veleia con inscripciones y grafías semejantes a la letra J.
Figura 14. La pieza IR 11139, imagen tomada de la Web geostraka.eu

Uno de los ejemplos con grafía J entre los grafitos de Iruña-Veleia. Obsérvese que no es un signo consolidado, en un mismo soporte se signa tanto como una I longa, con travesaño en la parte superior y suave curvatura como un signo anguloso, que recuerda una L volteada a la izquierda. Podría pensarse que los escribas veleienses tenían el propósito de destacar el sonido consonántico de esta letra a principio de palabra, para indicar la pronunciación “yod” (propia del latín vulgar, como señala Traina, en su obra “El Alfabeto y la pronunciación del latín”) y aún no habían dado con una fórmula estable para ello, pero, eso no refleja la inconsistencia en la representación de los grafismos de Veleia y es que, si observamos con atención la misma pieza, concretamente el nombre VIINVS (= VENVS), veremos que la primera barra de la II (o e cursiva) está plasmada de forma muy similar a la J angulosa de JVLIO. Luego, un mismo grafismo, en una misma inscripción se utiliza aleatoriamente. Lo que nos lleva a pensar en simples inconsistencias y caprichos del escriba como explicación más económica. Si caemos en la trampa de denominar J a los grafismos presentes en unas pocas inscripciones de Veleia, simplemente porque recuerdan a nuestras actuales letras J estaremos falseando una realidad cuyo detalle desconocemos. En la mayoría de los grafitos de Veleia encontramos signado con el signo gráfico I nombres y palabras que comienzan por dos vocales seguidas (Iv, Ia) y en otros (sólo tres casos) un grafismo diferente que se asemeja a una J y que se usa también, como acabamos de ver en VJINVS donde no tiene ningún sentido fonético.

De hecho, ciertamente un puñado de miembros de la Comisión (Gorrochategui, Ciprés, Santos o Velázquez) usan la presencia del grafismo “Jota” en algunos grafitos como “piedra de toque” para “demostrar” la falsedad de estos y, por extensión, de todo el conjunto de hallazgos. De nuevo nos vamos a encontrar con un lenguaje “militante” (ciertamente más sutil en el caso de Velázquez) que sirve a la perfección para “dar carnaza” al negacionismo de brocha gorda de ciertos medios de comunicación. Y es que, cuando un catedrático como Gorrochategui enuncia que “En la Antigüedad… nunca jamás hubo ninguna letra J”, ¡fin de la historia, se acabó! ¿Quién osaría discutirle o cuestionar su autoridad? Ciprés o Santos la califican por su parte de “anacronismo” y, curiosamente, aunque Velázquez no niega su uso en la Antigüedad y aporta además el ejemplo del vocablo signado como “titjus” (con lo que contradice a Gorrochategui, ¡que cualquiera diría que no hubo mucha coordinación entre informes!) pero, a renglón seguido, aunque no niega la existencia de ese grafismo en la Antigüedad, deja entender que no pudo existir como inicial de nombre o de palabra. Resumiendo, más allá de la sutileza de Velázquez (que sugiere pero no afirma categóricamente), para el resto, el uso de la J es imposible en el siglo III, al tratarse de una grafía moderna (a partir del siglo XVI) ergo, dentro de esa “lógica de hierro”, prueba de falsificación. Si ellos lo dicen así será, para eso se apoyan en su auctoritas que nadie va a poner en duda… o, ¿“no es tan así”? Pues de nuevo la técnica parece ser el “cherry picking” (escoger de la cesta las cerezas que más nos gustan y desechar el resto), lo que viene a ser utilizar sólo la evidencia que conviene al relato y olvidar convenientemente o fingir desconocer aquello que lo contradice. Muy humano, pero dudosamente ético y nada científico. Resulta chocante que filólogos, latinistas, historiadores no hayan oído hablar de “ciertas inscripciones de un oscuro lugar poco conocido, recién descubierto” (es obviamente ironía), ¡me refiero a… Pompeya! Allí se constata una amplia nómina de inscripciones con un grafismo (que en ocasiones) recuerda a nuestra “J”, me permitirán una larga lista de alguna de ellas que tomo del estudio de Héctor Iglesias: JACVIT, JAM, JANITOR, JANVA, JANVARIAS, JANVARIAES, JANVARIVS, JARINV, JVCVNDVS, JVCVNDI, JVCVNDO, JVDICI, JVDICIJS, JVL(ias), JVLIVS, JVNIVS, etc. Así que tenemos un pequeño conflicto: si en Pompeya, sepultada por la lava en el año 79, tenemos una plétora de inscripciones signadas con un grafismo propio para diferenciarlo de la clásica i, puramente vocálica (incluso profusamente utilizado a principios de palabra), ¿cómo podemos digerir que el mismo fenómeno sea “imposible” en Veleia en el siglo III y más allá? El desasosiego resulta abrumador, cabe preguntarse ¿cómo los expertos de la Comisión no utilizaron y citaron a Veikko Väänänen, una de las mayores autoridades en latín vulgar, en especial el constatado en las inscripciones de Pompeya? De hecho, por lo que sea, ¡ni siquiera aparece recogido en la bibliografía de los informes de la Comisión!

En cuanto a la “Y griega” parece, que el principal “experto alertado” de la Comisión es, de nuevo, el muy conspicuo Gorrochategui, quien afirma, categóricamente que “Esta letra (de nuevo) nunca jamás se utilizó en latín para designar una / i / o una / j /. Su cometido era transcribir las palabras de origen griego que contuvieran el sonido / ü / escrito en griego mediante Y”, fin de la cita (el subrayado es mío). Pero, de nuevo, estas “certezas absolutas” no son ni prudentes, ni muy científicas, como se verá… Así, en la referencial obra sobre “El Alfabeto y la pronunciación del latín”, de Alfonso Traina (que obviamente se elude citar), publicada originalmente en 1957 y con reediciones hasta en la década de los 2000, se recoge lo siguiente: “La letra Y ha conocido, en efecto, durante la Antigüedad varias pronunciaciones: 1. ‘Pronunciación arcaica’ [u], 2. Pronunciación ‘clasica’ [ü] y, por fin 3. ‘pronunciación vulgar del tardo imperio’ [i].” (Véase, en la figura 15, una de las inscripciones de Veleia conteniendo la letra Y, en este caso, un abecedario en una ficha recortada de un recipiente cerámico. Así mismo, en la figura 16, otro ejemplo de abecedario completo en una inscripción romana procedente de Dacia).

Pieza cerámica circular IR 15542 de Iruña-Veleia con un abecedario y otros signos incisos.
Figura 15. IR 15542, abecedario. Imagen tomada de la web Geostraka.eu
Fotografía de la inscripción CIL 03, *00294 procedente de Dacia, con un abecedario completo.
Figura 16. Texto con inscripciones, incluyendo un abecedario completo. Procedente de Dacia.
Publicación: CIL 03, *00294
Provincia: Dacia. Lugar: Szamos
terentius fegel / titus deg I bitus / los gaiius gemel / TA marcinaus / abcdefghiklm /
nopqrstvxyz
© Corpus Inscriptionum Latinarum – BBAW

Así que, otra vez, asistimos a un juego de “ingeniería argumental” para llevar el agua a su molino. Juzgando estrictamente a los textos en latín de los grafitos veleienses desde el estándar del latín clásico prácticamente todo está mal, es incorrecto, ergo falso. El problema es que, a sabiendas, se rehúye la confrontación con el latín vulgar, donde encontramos muchas más respuestas. Digamos que, mayormente, en los informes de la Comisión no se dio el menor cuartelillo a las inscripciones desde el popularmente llamado “latín vulgar”, juzgándolas por su acomodo al latín clásico, como si fueran los discursos de Cicerón o letreros públicos, en lugar de los testimonios domésticos que son y obviando también su cronología avanzada en época romana bajo imperial y tardía. No es precisamente ético ni científico, pero funciona para sus fines. El público en general nunca va a tomarse la molestia de revisar todas las rotundas afirmaciones que se enuncian con aplomo, desde una incontestada posición de autoridad. La rudeza de los enunciados, el reducirlo todo a un maniqueo blanco y negro, facilita la transmisión de un relato oficial monolítico, amplificado y aún todavía más simplificado por los medios de comunicación, como es el caso que nos ocupa. Una manida técnica del populismo, que podríamos resumir así: “No hace falta que usted sepa nada del tema, créase lo que le decimos, con la garantía académica e institucional”.

Y es que, a estas alturas, creo que es lícito plantearse una cuestión derivada de lo anterior. A excepción de Gorrochategui que sintió la pulsión de difundir y publicar sus eruditas averiguaciones en torno a los hallazgos de Veleia, con sus axiomáticos juicios, (aún antes de la abrupta conclusión de la Comisión, en su beligerante, desde el título “Las armas de la Filología” de 2007), tengo la convicción de que gran parte del resto de los informes fueron redactados pensando en un uso “interno y restringido”. Quizás por eso pudieron tomarse tantos atajos argumentativos y desarrollar tanta militancia para “demostrar” la falsedad, de forma tan contundente como impostada, con un rosario de lapsus, elipsis y elusión de argumentos “inconvenientes” para la construcción del relato deseado. Lo que ocurre es que el fenómeno de las muy carpetovetónicas e inveteradas filtraciones echaron a perder el plan y la diputación tuvo que hacer de la necesidad virtud y, sin encomendarse a nadie, colgó todos los informes en su web, donde aún pueden ser consultados. Seguro que a más de uno no le hizo mucha ilusión.

Si algún ingenuo esperaba debate científico transversal y multisectorial en la Comisión parece que eso no tuvo nunca lugar…

Y, como colofón, ya que arrancábamos con “la maldición de Iruña-Veleia”, cerraremos… con más maldiciones. En la Antigüedad romana fueron usadas tanto la magia propiciatoria como lo que entendemos como magia negra (para desear el mal). Esta última modalidad se expresaba, por ejemplo, a través de las tabellae defixionum (tablillas de fijación), normalmente de plomo (frío y pesado como el destino o la muerte que se deseaba para el rival o enemigo), donde se grababa el conjuro. Después se doblaba o enrollaba la lámina y se atravesaba con un clavo, para “fijar” o “trabar” a la víctima. Para que el mensaje llegara a las divinidades infernales, las tablillas se depositaban en lugares ctónicos, como tumbas, pozos, fuentes…

Detalle de una tabella defixionum de Heerlen con caracteres incisos sobre una lámina metálica.
Figura 17. Tabella defixionum de Heerlen, imagen oficial (detalle). La tablilla romana de Heerlen: una maldición escrita en griego bajo una plaza de los Países Bajos | El Reto Histórico https://share.google/uv1tKSXOmpQEiIYjI

Pues bien, recientemente se ha hallado una de estas tablillas (figura 17) en un lugar de lo que sería la frontera norte del imperio romano, alejada de los principales centros de poder y de cultura de la época. Concretamente en la localidad de Heerlen (Países Bajos), en el emplazamiento del campamento romano de Coriovallum, en la entonces provincia de Germanía Inferior. A diferencia de muchas otras tablillas redactadas en latín, ésta, datada en el siglo II, se consignó en griego, con un estilo propio del Egipto romano. Aparecen cuatro nombres de compañeros esclavos: dos hombres con nombres latinos y dos mujeres con nombres griegos. Los expertos creen que una de las mujeres, que viajó desde el norte de África, desde Egipto, la escribió en su nombre para maldecir a un tercero. Destacaremos el balance de uno de los investigadores de esta tablilla, el egiptólogo de la Universidad de Heidelberg, Joachim Quack, quien dice: “En los primeros siglos de nuestra era, las tradiciones del Cercano Oriente, egipcias, judías e incluso, en ocasiones, cristianas se fusionaron y se extendieron cada vez más por todo el Imperio romano de la época, un fenómeno que el descubrimiento de Heerlen subraya de manera contundente”.

Creo que no podríamos encontrar mejor acomodo para los “bizarros” hallazgos de Veleia. Si la cultura griega y la tradición egipcia llegaron al confín del imperio en el siglo II, cómo no pudo ocurrir otro tanto en la Veleia de un siglo después y más allá en el tiempo, mucho mejor ubicada, comunicada a través de la principal carretera romana del norte peninsular. Ese es su contexto y la premisa que posibilitará, algún día, estudiarlos científicamente como se merecen.

A hombros de gigantes…

Si hemos llegado hasta aquí no es, desde luego, en solitario. En el muy complejo caso de los controvertidos hallazgos de Iruña-Veleia se da una particular situación. Hay toda una plétora de personas que, voluntariamente y con espíritu crítico se han remangado y se han introducido en lo que aparentaba un cenagal, un “caso resuelto” a tenor de los contundentes, axiomáticos y “unánimes” dictámenes de la Comisión, de la judicialización del caso y del papel militante de los medios de comunicación. Pese a ello (y también a causa de ello) hay quien ha decidido que no había que dar nada por sentado y han acudido a publicaciones originales y bases de datos, han cotejado y buscado paralelos en el amplio mundo de la antigüedad. Aún no están todas las respuestas, pero el tiempo de los axiomas y la auctoritas van dando paso a un acercamiento despojado de prejuicios y apriorismos, al carril de la resolución científica e independiente que se ha hurtado y al que la sociedad tiene derecho.

Aún a riesgo de dejarse en el tintero a personas que han puesto todo su empeño en contribuir con sus aportaciones, para redactar estas líneas he consultado, fundamentalmente, los trabajos previos de Koenraad Van den Driessche, Miguel Thomson, Antonio Rodríguez Colmenero, Idoia Filloy, Alicia Satue, Héctor Iglesias y muchos otros. Indispensable también la consulta de portales como Ama Ata, Geostraka, Ostracabase, el blog Goiena de J.M. Elexpuru y su amplia producción bibliográfica (pionera e indispensable para lo que hace tanto a los hallazgos en vasco antiguo como para conocer el desarrollo de este complejo caso… ), otro tanto para los estudios de Xabier Gorrotxategi o los de Joseba Lizeaga. Respeto y agradecimiento a tod@s.

Rodrigo Alfonso de Logroño
SOS IRUÑA-VELEIA


← Entrega anterior: UN CERDO COMO JÚPITER.

La maldición de Iruña-Veleia en ciertos medios de comunicación (III): Un cerdo como Júpiter

Nota editorial. Este artículo corresponde a una tribuna de opinión remitida por su autor. Ama Ata facilita este espacio para el debate documentado sobre la historia y la arqueología. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Serie «La maldición de Iruña-Veleia»

Entrega 3 de 4

  1. Entrega 1: RIP EN VEZ DE INRI.
  2. Entrega 2: ¿NEFERTITI?
  3. Entrega 3: UN CERDO COMO JÚPITER.
  4. Entrega 4: CON “JOTA” E “Y GRIEGA”.

La maldición de Iruña-Veleia”, en ciertos medios de comunicación…(3).

(En relación al artículo aparecido en El Correo el 26 de junio de 2026: «Veleia consolida su valor arqueológico para dejar atrás el escándalo de hace 20 años”, firmado por Ander Carazo).

Tercera entrega:

UN CERDO COMO JÚPITER.

Según los expertos consultados por El Correo, es imposible como motivo iconográfico de los primeros cristianos para burlarse del dios romano Júpiter. (Véanse, en la figura 10, las dos caras de la cerámica esgrafiada a la que hace referencia este comentario).

Cara B de la pieza IR 11459 de Iruña-Veleia con un jabalí asaeteado y la inscripción IVPITIIR.
Figura 10. Las dos caras de la pieza IR 11459, tomadas de la web geostraka.eu

Una nueva afirmación, gratuita, gruesa y sin filtro. No voy a decir que sea imposible, para no seguir con este juego de espejos, pero creo que es un verdadero desafío encontrar en la literatura científica enunciados de ese tenor, con semejante (y pretendida) seguridad y aplomo.

Rastreando los informes de la Comisión nos detendremos en el de Julio Núñez, quien sostiene que cabría incluir esta representación de un cerdo asaeteado con la cartela de Júpiter, entre el conjunto de otros grafitos veleienses con afrentas a divinidades del panteón clásico. Pero, arguye a continuación, que, en la cultura romana el cerdo no tenía connotaciones peyorativas y sólo podría ser aceptada desde conceptos contemporáneos.

Podríamos contra argumentar señalando que, como es el caso del resto del conjunto de manifestaciones afrentosas a los viejos dioses en los grafitos de Veleia, la ofensa a Júpiter partiría más bien desde una visión judeocristiana, fuertemente influida por el previo judaísmo, donde el cerdo era y es un animal impuro, tanto en la antigüedad como ahora mismo.

Pero, otras posibilidades de interpretación se abren si consideramos todo el conjunto de esta pieza, esgrafiada por ambas caras como se ha dicho y, en cuyo reverso, encontramos la leyenda “fauno Mamers Mamerc(o)”. Aquí nos adentramos en la cultura clásica, más concretamente en la mitología griega pasada por el filtro de la cultura romana, donde tendríamos referencias tanto a la historia de Meleagro como más propiamente a la de Mamerco, recogida por Plutarco. Este personaje, hijo ilegítimo de Marte y Silvia, no cumplió con el debido sacrificio a Ceres, quien, enfadada envió a las tierras del susodicho un temible jabalí. Junto con otros cazadores, Mamerco dio muerte a la bestia, haciendo spoiler digamos que la cosa se complicó y acabó malamente para él. Y vayamos ahora a un curioso detalle en ese antiguo crossover entre historias mitológicas. Es obligado señalar que, en el mito de Meleagro, el jabalí es herido por la flecha de uno de los participantes en la cacería.

Con todo ello proponemos que esta composición pudo tener lugar en un ámbito doméstico, que se debatía entre la cultura clásica (el culto imperial aún se mantuvo vigente hasta la época de Constantino I) y las nuevas predicaciones judeocristianas, en un mundo provincial, como es el caso de Veleia, donde además se daría el plurilingüismo. La persona que grabó esta pieza, bien por su impericia por edad o por falta de conocimientos asentados, mixtificó varias historias y, en su representación de un jabalí recurrió a una imagen conocida y fácil de plasmar. Es de recibo citar, entre otras (Herrera de Pisuerga, Uxama), la tésera de hospitalidad de Viana, conocida popularmente como “la tésera del cerdito”. De hecho, con indisimulada intención denigrante, a esta pieza de Veleia se la ha denominado, jocosamente en los medios, como la del “cerdito Porky”. (Véanse, en las figuras 11, 12 y 13 diferentes representaciones de cerditos en la antigüedad, con el denominador común del esquematismo y/o la infantilización de los rasgos del ánimal. Referencias concretas en pie de foto).

Dos vistas de un sonajero de terracota helenístico con forma de cerdito.
Figura 11. Sonajero de terracota en forma de cerdito, época helenística, siglos VII-III a.C. probablemente Chipriota. Habitual en contextos funerarios y puesto en relación con el culto a Deméter y Persefone. Este tipo de piezas parece típica de los ajuares infantiles, usado como un amuleto apotropaico. Esquematismo y caricatura e infantilización de los rasgos en esta representación.
https://www.facebook.com/share/p/1Jebds6i6o/
Dos vistas de la tésera con forma de cerdito hallada en el poblado de La Custodia, en Viana.
Figura 12. La tésera (alias “la del cerdito”) hallada en el poblado de La Custodia (Viana, Navarra). Cronología: segunda mitad del siglo II a.C. y principios del siglo I a.C. (período tardoceltibérico).
Labeaga, J.C./Untermann, J. (1993-1994): Las téseras del poblado prerromano de La Custodia, Viana (Navarra). Descripción, epigrafía y lingüística. Trabajos de Arqueología Navarra 11, 45-53.
Pequeña figura de bronce romana con forma de cerdito sentado, fotografiada sobre fondo oscuro.
Figura 13. Una adorable y diminuta representación de un cerdito de época romana temprana. A ROMAN BRONZE PIG , CIRCA 1ST CENTURY B.C.-1ST CENTURY A.D. | Christie’s https://share.google/cEpyOURa7AY1dYgxY

Rodrigo Alfonso de Logroño
SOS IRUÑA-VELEIA


← Entrega anterior: ¿NEFERTITI? Entrega siguiente: CON “JOTA” E “Y GRIEGA”. →

La maldición de Iruña-Veleia en ciertos medios de comunicación (II): ¿Nefertiti?

Nota editorial. Este artículo corresponde a una tribuna de opinión remitida por su autor. Ama Ata facilita este espacio para el debate documentado sobre la historia y la arqueología. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Serie «La maldición de Iruña-Veleia»

Entrega 2 de 4

  1. Entrega 1: RIP EN VEZ DE INRI.
  2. Entrega 2: ¿NEFERTITI?
  3. Entrega 3: UN CERDO COMO JÚPITER.
  4. Entrega 4: CON “JOTA” E “Y GRIEGA”.

La maldición de Iruña-Veleia”, en ciertos medios de comunicación…(2).

(En relación al artículo aparecido en El Correo el 26 de junio de 2026: «Veleia consolida su valor arqueológico para dejar atrás el escándalo de hace 20 años”, firmado por Ander Carazo).

Los más conspicuos usuarios de este medio que nos acoge recordarán la anterior entrega de esta “miniserie”. No es la primera vez que se reflexiona sobre explicaciones alternativas para los informes de la Comisión. Informes que sirvieron para armar la querella contra varias personas, entre ellas E.G., el exdirector de las excavaciones arqueológicas de Iruña-Veleia. Reflexionaba pues sobre qué, antes de estas líneas, ha habido cualificadas averiguaciones sobre paralelos de la antigüedad y explicaciones tan alternativas como razonables sobre las supuestas anomalías de los grafitos veleienses, condenados y denostados en ciertos informes de la Comisión. En este mismo portal de Ama Ata, pueden consultarse múltiples entradas al respecto como las que yo mismo he utilizado. Del mismo modo encontrará el usuario entradas sobre el proceso judicial y sus nefastas consecuencias, así como novedades sobre la investigación y múltiples temas relacionados. Digamos, simplemente, que la machacona insistencia de El Correo me ha servido para reflexionar cómo se practicó, en aquellos tiempos de los hallazgos, una especie de “ingeniería argumental” para justificar una decisión ya tomada.

Segunda entrega:

¿NEFERTITI?

Se nos cuenta en El Correo, con tanta soltura como impostada “auctoritas” que los nombres de las reinas Nefertiti y Nefertari son convenciones del siglo XX, en consecuencia, a ellas no se les conocía en la Antigüedad. Siempre , según El Correo, las primeras noticias sobre Nefertiti son tras el descubrimiento de su tumba, a orillas del Nilo, en el siglo pasado. Como colofón, Nefertiti es una convención moderna, al no poder pronunciar “nfr.u itn”.

Sin matices, sin dudas, con un estilo escueto y directo, como “la verdad revelada”, una suerte de “periodismo de trinchera”, impropio de un estudio científico en el que, se supone, que se basa. Pero, no avancemos acontecimientos, veamos cuántas evidencias exactas y veraces hay en lo enunciado…

Comencemos con las obviedades, no tenemos ningún registro sonoro de la antigüedad, así que todo lo que la ciencia nos proponga serán reconstrucciones. Con el egipcio clásico nos pasa como con los idiomas semíticos (todos de la familia lingüística afroasiática), las vocales no se registran, así que, desde tiempos remotos, al verter los nombres jeroglíficos a otros idiomas (por ejemplo al griego) no queda otra que suponerlas, y acomodarlas a la propia fonética, con mejor o peor fundamento.

Primero y, en justicia, la expresión “nfr.u itn” naturalmente que se pronunciaba en su época y, hoy, como en cualquier otro periodo del pasado, pudo “verterse” a otras lenguas, en lo que nos interesa, al griego y desde él al latín. El problema es que la transliteración que ofrece El Correo NO es el nombre de nacimiento de Nefertiti, así que, empezamos bien…! El nombre de Nefertiti se traslitera como “nfr.t-j.tj”, una oración verbal fosilizada que funciona como nombre propio y viene a significar, como muchos recordarán, “la bella/la hermosa ha llegado”. Por su parte, “nfr.u itn” (según El Correo) o mejor, “nfr.w jtn” es un sintagma nominal que vendría a significar “las perfecciones de Atón”. Seguramente el error viene del nombre que adoptó Nefertiti tras su matrimonio con el faraón “hereje” Ajenatón. Tras unos años, posiblemente al trasladar la capital a Amarna, Nefertiti pasó a llamarse Neferneferuaton Nefertiti, con una titulación ampliada que se transliteraría como “Nfr-nfrw-Jtn Nfr.t-jí.tj” que vendría a significar “hermosas son las perfecciones de Atón, la bella ha llegado”. El Correo ha tomado una parte del nombre ampliado de Nefertiti, tomándolo erróneamente por su nombre de nacimiento.

Pero, ¿por qué nos enredamos en estas discusiones bizantinas? Los egiptólogos, especialistas en ese periodo de la historia clásica ya se ocupan profesionalmente de ello, lo que necesitamos son expertos en el Egipto grecorromano y en latín tardío y verificar la viabilidad de Nefertiti, desde el griego y el latín vulgar, en ese arco cronológico.

Y otro cuestionamiento fundamental, ¿es Nefertiti, como se afirma en El Correo, una convención del siglo XX? Pues resulta que NO. Flanders Petrie, famoso egiptólogo británico publica “Nefertiti” a finales del siglo XIX y no lo hace sacándolo de la manga, sino que bebe de las fuentes de otros expertos anteriores a él que ya se habían enfrentado al cartucho con su nombre en jeroglíficos. Podría pensarse que es un detalle menor, ¡qué más dará un siglo que otro, unas décadas de diferencia! Pues tiene su miga, puesto que es un argumento que se utilizó para “acotar” la fecha de la supuesta falsificación. Decir que ya se consignaba Nefertiti en el siglo XIX alejaba ese escenario del presente,mientras que el siglo XX sonaba psicológicamente más cercano. Más “ingeniería del relato”, de la que haría sonrojarse a un científico imparcial.

¿Y Nefertari? De entrada, pese a lo dicho, era una reina muy conocida en la Antigüedad, gran esposa real de Ramsés II, el Grande. El faraón, afligido por la muerte de su reina, hizo construir para ella la más grande y bella tumba del Valle de los Reinas, considerada por muchos como la más hermosa de todas las tumbas egipcias. Y por qué traemos ésto a colación? Pues simple y llanamente porque recordemos que se nos cuenta en El Correo que “Las primeras noticias sobre Nefertiti son tras el descubrimiento de su tumba, a orillas del Nilo, en el siglo pasado”. El problema es que la tumba de Nefertiti aún NO ha sido descubierta. Es un error que arrastramos desde los tiempos de la Comisión, un lapsus de Gorrochategui que confunde a Nefertiti con Nefertari. Y, por ser más exactos, el descubrimiento de la tumba de la Nefertari es A PRINCIPIOS del siglo XX, concretamente en 1904, a cargo del egiptólogo italiano Ernesto Schiaparelli.

Lo que sí se descubrió, igualmente a principios del siglo XX, exactamente en 1912, fue el famosísimo busto de Nefertiti, por parte del egiptólogo alemán Ludwig Borchardt. Ambos hitos arqueológicos: el descubrimiento de la tumba de Nefertari y el del busto de Nefertiti causaron un verdero impacto, tanto en la comunidad científica como en la ciudadanía de principios del siglo XX, desatando una nueva egiptomanía, como ya había pasado en los tiempos de Roma, por cierto.

De nuevo, alguien (se) confunde, omite u olvida y se construye un relato que, como en la técnica del “teléfono descacharrado” se amplifica y se reitera ad nauseam y donde la sombra de la manipulación de datos asoma su fea cara.

(Véanse las inscripciones veleienses con la mención a NIIPIIRTITI NIIPIIRTATI HAMSII en la figura 7, a NIIFIIRTITI en la figura 8 y los jeroglíficos que correspondían a las reinas Nefertiti y Nefertari, respectivamente, en la figura 9).

Diáfisis de tibia de corzo IR 12391 con la inscripción NIIPIIRTITI NIIPIIRTATI HAMSII y detalles ampliados.
Figura 7. IR 12391, inscripción sobre diáfisis de tibia izquierda de corzo, entre las lecturas que se han propuesto para la leyenda me inclinó por la versión de Thomson: NIIPIIRTITI NIIPIIRTATI HAMSII, esto es, resolviendo II = E, tendríamos Nepertiti, Nepertati, Hamse.
Metacarpo de ciervo IR 12392 con inscripción incisa atribuida a la forma NIIFIIRTITI.
Figura 8. IR 12392, inscripción sobre metacarpo izquierdo de ciervo. Lectura: NIIFIIRTITI, resolviendo II = E, tendríamos Nefertiti, pero, atención: en ninguno de los dos casos veleienses tenemos la inscripción literal “NEFERTITI”, sino “NIIPIIRTITI” y “NIIFIIRTITI” (sic) y no es un detalle menor… otro tanto para la inexistente “NEFERTARI” que, de ser el mismo personaje, se consigna en Veleia como “NIIPIIRTATI”.

Imágenes tomadas de la web https://geostraka.eu

Esquema de los nombres de Nefertiti y Nefertari en escritura jeroglífica, con transliteración y signos señalados.
Figura 9. Imposible resistirse a traer a colación los jeroglíficos con los nombres completos de Nefertiti y Nefertari. Como profano, la sucesión de los 4 signos “corazon-traquea” en el nombre de Nefertiti, en un irrelevante ejercicio de pareidolia, me recuerdan poderosamente a la sucesión “TITI” del nombre vertido a caracteres latinos…
Ilustración tomada de: Thomson, 2013: Niifiirtiti, Niipiirtiti, Niipiirtati: la escritura de Nefertiti. https://www.amaata.com/2013/03/niifiirtiti-niipiirtiti-niipiirtati.html

Rodrigo Alfonso de Logroño
SOS IRUÑA-VELEIA


← Entrega anterior: RIP EN VEZ DE INRI. Entrega siguiente: UN CERDO COMO JÚPITER. →

La maldición de Iruña-Veleia en ciertos medios de comunicación (I): RIP en vez de INRI

Nota editorial. Este artículo corresponde a una tribuna de opinión remitida por su autor. Ama Ata facilita este espacio para el debate documentado sobre la historia y la arqueología. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Serie «La maldición de Iruña-Veleia»

Entrega 1 de 4

  1. Entrega 1: RIP EN VEZ DE INRI.
  2. Entrega 2: ¿NEFERTITI?
  3. Entrega 3: UN CERDO COMO JÚPITER.
  4. Entrega 4: CON “JOTA” E “Y GRIEGA”.

La maldición de Iruña-Veleia”, en ciertos medios de comunicación…(1).

(En relación al artículo aparecido en El Correo el 26 de junio de 2026: «Veleia consolida su valor arqueológico para dejar atrás el escándalo de hace 20 años”, firmado por Ander Carazo.)

A los más veteranos del lugar quizás les haya venido a la cabeza un flash back de aquellas rimas ripiosas, que caracterizaban a los títulos de las series publicadas en aquellos añejos tebeos de la “Escuela Bruguera”: “Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio”, por ejemplo.

Y, no es mala referencia, porque hay mucha tragicomedia en esta historia y mucha argumentación chapucera, aunque no por ello menos eficaz para sus fines.

Llegados a este punto, amable lector o lectora, te agradezco tu atención y curiosidad y, me tomo la confianza de hacerte una advertencia. Si lo tuyo es la versión oficial, si, como Silvio José (del genial Paco Alcázar), tú “eres de primeras marcas” no pierdas el tiempo conmigo, no te sientas aludido ni interpelado, ya tienes una opinión formada y, “con la que está cayendo” hay otros múltiples focos de atención prioritaria. En tu descargo, recuerda que hasta los estudiantes de prestigiosas universidades estadounidenses están pidiendo a sus rectores que no incluyan en sus temarios contenidos que “les inquieten” o que entren en contradicción con sus creencias o ideología, ¿por qué vas a ser tú menos que ellos?

¿Te puede la curiosidad, te gusta mantener una sana actitud crítica ante los relatos oficiales? Se bienvenido, estás en tu casa. En estos tiempos de fugacidad, de scroll infinito, creo que no hay nada más revolucionario que dedicar un tiempo a contrastar ideas, a reflexionar, aunque nos quedemos con más dudas que certezas que antes de empezar. Y es que, por otra parte, a las certezas las carga el diablo y no será la primera ni la última vez que hayan llevado a alguien a la hoguera…

Los sesudos analistas nos recuerdan que si invertimos esfuerzos en intentar argumentar para deshacer un entuerto, sea un bulo, una de tantas fake news o una versión oficial y/o interesada, lo más probable es que sea contraproducente, ya que retroalimentamos el relato y la parroquia a la que se dirigía no va a conmoverse por más datos alternativos que se aporten, puesto que ya “tienen una opinión formada”, inasequible al desaliento, por supuesto. Pero, como dejar caer los brazos no es una opción, vamos con esta sesión que, con permiso de El intermedio, calificaremos como “baño de realidad veleiense”.

Su medio de difusión de cabecera, ese con el que muchos conciudadanos envuelven la barra de pan matutina, se ve periódicamente en la tesitura de hacer partícipe a su público de las bondades de la actual gestión foral en Iruña-Veleia y, como obligado contrapunto, recalcar la superación de los desmanes de la etapa anterior, cuando bajó la dirección de aquel arqueólogo de infausta memoria del que usted me habla, se produjeron aquellos muy denostados hallazgos. Seguramente, como es una cuestión de arqueología (por aquello del estudio del pasado) , el Correo (y la Diputación) llevan superándolo veinte años, lo mismo era hora de pasar página… Pero, oyes, que igual es un problema de comunicación y “la dipu” sólo quiere loas y que le regalen los oídos con lo bien que está haciendo las cosas. El problema es que en la redacción del periódico de referencia debe haber un añejo “post it”, al estilo de aquellos car loteles de “wanted” del far west, que reza algo así como… “recordatorio: en cualquier artículo sobre Veleia denostar la etapa Lurmen (desde el título)”. Bueno, centrémonos tras este interludio de humor y vayamos al grano (confieso que en mi caso esa intención es un verdadero oxímoron, me encantan las ensoñaciones e irme por las ramas, como ya habrán intuido y van a sufrir conmigo).

Cuando El Correo presenta una noticia sobre Iruña-Veleia, suele incluir un contrapunto, recalcando, como les decía, todo lo malo que, según ellos, hubo en el pasado. Como en esta última ocasión, para denostar aquellos controvertidos hallazgos, suele incluir una serie de “consignas”, acompañadas de aparato gráfico, que (llámenme paranoico), me parece que llegan a eclipsar lo que se pretendía originalmente trasladar a la ciudadanía desde la parte institucional.

Esas “consignas” se construyen, a mí entender, como una suerte de “argumentación de autoridad” que justificaría toda la retahíla de decisiones administrativas, políticas y judiciales que se tomaron en su momento en el caso Iruña-Veleia. Curioso que, si todo estaba tan claro, se hizo tan bien y “quedó atado y bien atado” aún se mantenga, como un perpetuo recordatorio, esa pulsión didáctica de explicar y demostrar por qué todos aquellos hallazgos eran falsos. Imaginen ustedes que, cada vez que se produjera una noticia sobre prehistoria provincial, El Correo trajera a colación el fraude de las pinturas de Zubialde. No creo que ni a las instituciones ni a los protagonistas de los nuevos proyectos y descubrimientos les hiciera ninguna gracia esa asociación de ideas y, de hecho, eso ya no pasa. ¿Por qué será que Iruña-Veleia es diferente…?

Que nadie espere mayores sutilezas, esa suerte de “aleluyas”, dignas de los romances de ciego o de cordel funcionan como un tentenublo o aún mejor, como una promesa electoral. Quizás en su enunciado haya una base de ciencia, y parte de verdad, pero el problema de las medias verdades es que son también medias mentiras y, por otra parte, no pasa nada cuando alguien promete en campaña, raramente se cumple cuando se accede al poder…

Veamos pues las “consignas”, a las que titulan: “LAS PIEZAS QUE LEVANTARON LA SOSPECHA” (al leerlo, en mi cabeza, un poco disfuncional, suenan los acordes de la banda sonora de Young Frankenstein de Mel Brooks 🎼🎶😅).

Primera entrega:

  1. RIP EN VEZ DE INRI.

Atención “que se vienen cositas”: “Los expertos lo califican de herejía” (se refieren obviamente a la representación de un calvario en uno de los grafitos de Veleia, véase figura 1). Sin duda difícil de superar, hemos oído calificaciones del tenor de “burda falsificación”, “fraude”, “falso” y otras lindezas, pero lo de la herejía me ha dejado descolocado.

Fragmento cerámico IR 12108 de Iruña-Veleia con un calvario grabado y tres figuras crucificadas.
Figura 1. El calvario de Veleia. Imagen tomada de la web geostraka.eu

Simplificación y esquematismo extremos, condicionados por la naturaleza del material y la pericia del grabador, en un diminuto soporte, yuxtaposición de escenas (¿un camino? en la parte inferior con figurillas ¿humanas?).

Por mi parte, carezco de línea directa con los expertos de la congregación para la doctrina de la fe del Vaticano, de los que parece disponer el periódico, y el debate teológico me viene grande. Para quien se interese sobre el particular, Gorrochategui le da un amplio repaso al tema, tan erudito como extemporáneo, pero más allá de eso creo que bien poco tendrá que ver la presunta herejía con la falsedad.

Recordemos que una de las más antiguas representaciones conocidas a día de hoy de un crucificado es el grafito parietal de Alexamenos (figura 2), localizado en el Palatino y datado en el Alto Imperio.

Composición con el grafito de Alexámenos y un calco lineal de la escena del crucificado con cabeza de asno.
Figura 2. El grafito de Alexamenos y su calco. Imágenes tomadas de “Alexámenos adorando a su Dios” – graffiti del siglo I en Roma – Primeros Cristianos https://share.google/Fy1UkLQRF7UVWyX5y

De nuevo, hay que recalcar el propósito y la naturaleza de esta representación, no deja de ser “una pintada” que pretende ser ofensiva. A alguien le estaban haciendo bulling en la escuela (con ese contexto seguro que podemos entenderlo). En consecuencia, aunque es un grafito parietal, sin límite de tamaño, no deja de ser una representación caricaturesca, simple y, seguramente, de rápida ejecución. Si nos desviamos y juzgamos esta imagen desde las pautas del arte público u oficial, estaríamos equivocándonos seriamente, como ha ocurrido en el caso de Iruña-Veleia.

Realmente la cronología de este hallazgo ha sido discutida. Si bien originalmente se ubicaba en el siglo I (fue hallado a mediados del siglo XIX) en la actualidad se prefiere una horquilla más conservadora, entre los siglos II y III. Así, los historiadores datan la creación del grafito entre los años 180 y 250 d.C.. Fue rayado en el yeso de una pared de la Domus Gelotiana o Paedagogium del monte Palatino en Roma, utilizado como internado para pajes imperiales.

El grafito de Alexámenos: una burla que hoy es testimonio histórico de la fe cristiana https://share.google/E0Kdiqtg4fwkq1tJL

Resulta ser que el desconocido autor de aquella imagen tenía muy mala leche y quería burlarse de Alexamenos, que era cristiano. Así que lo representó rezando, con la mano alzada, implorante ante su dios, que es un crucificado con cabeza de burro. Lo que vendría a ser una gruesa blasfemia. Así que, según ese razonamiento para dummies de El Correo, este grafito blasfemo y herético sería también falso. Por cierto, no esperen encontrar este crucial paralelo entre los informes de aquella Comisión asesora de la Diputación, por lo que sea, no les debió parecer oportuno… ni éste ni el de la gema Pereire (figura 3).

Gema gnóstica oscura de la colección Pereire con una figura crucificada rodeada de inscripciones.
Figura 3. La gema gnóstica de la colección Pereire, conservada en el British Museum. © The Trustees of the British Museum. Shared under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) licence.

Se trata de un entalle con una de las más antiguas representaciones de Cristo crucificado, datado entre los siglos II y III. No se trata de una pieza cristiana, sino de un amuleto mágico, la figura de Cristo está rodeada de complejas inscripciones en griego (redactada con errores gramaticales, por cierto) que invocan nombres protectores, combinados con fórmulas místicas para ahuyentar demonios. Los magos paganos o gnósticos apreciaban el nombre de Jesús por el supuesto «poder» taumatúrgico de sus milagros y de su muerte. ¿Qué opinarán en El Correo de semejante exhibición de paganismo y herejía?

Tampoco aparece en los informes de la Comisión la gema de Constanza (figura 4), una cornalina datada entre el siglo III y mediados del IV. Esta gema que, en este caso sí, se piensa que pudo ser el sello personal de un cristiano adinerado del bajo imperio, lleva grabado a Cristo crucificado, acompañado de los 12 apóstoles.

Gema ovalada de cornalina de Constanza con una figura crucificada y doce figuras alineadas.
Figura 4. La gema de Constanza, conservada en el British Museum. © The Trustees of the British Museum. Shared under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) licence.

Hablando de paralelos y de la Comisión, la catedrática Velázquez, experta en latín (con una tesis sobre las pizarras visigodas) mencionaba en su informe el calvario representado en las puertas de la basílica de Santa Sabina (obviado por Gorrochategui), (figura 5).

Panel tallado de las puertas de Santa Sabina con Cristo crucificado entre dos ladrones.
Figura 5. El calvario representado en uno de los paneles de las puertas de Santa Sabina. Cristo crucificado entre los dos ladrones. Actitudes hieráticas, Cristo majestuoso, a mayor tamaño, cruces sugeridas, fondo arquitectónico (representando el Gólgota o Jerusalén?). Primera representación PÚBLICA Y MONUMENTAL, conocida, del tema.
The Church of Santa Sabina in Rome – Walks in Rome (Est. 2001) https://share.google/q2jmT13Q1Asv5JAL2

Este calvario está datado en el año 432, con una imagen mayestática y formal, pero que no deja de demostrar que en los años finales del imperio romano de occidente ya existía iconografía sobre este tema.

Ninguno de estos dos expertos recogen el impactante calvario, tallado en marfil y conservado en el British Museum (marfiles de la pasión de Maskell, véase figura 6).

Panel de marfil de los marfiles Maskell con la crucifixión de Cristo y el ahorcamiento de Judas.
Figura 6. El calvario (junto con el ahorcamiento de Judas) en uno de los paneles de los marfiles Maskell, conservados en el British Museum. © The Trustees of the British Museum. Shared under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0) licence.

Estamos ante uno de los diferentes paneles que conforman una cajita (¿de reliquias?) procedente de Roma, datada en la misma banda cronológica que el anterior, entre el 420-430. Una detallada representación con “acompañantes” bajo la cruz de Cristo: San Juan y la Virgen y el centurión Longinos. Como bonus, en una escena adjunta se plasma a Judas ahorcado de un árbol, a sus pies la bolsa de monedas del pago de su traición, todo increíblemente detallado en una pequeña placa de 7,5 por 10,2 cm.

Un pequeño excursus, en relación a esta última imagen. En lo alto de la cruz se lee en la cartela “REX IVD” (sic), abreviatura de Rex Iudeorum = Rey de los judíos. Según nos recuerda Thomson, esta leyenda está tomada de El evangelio de San Marcos, versión Vulgata, lo que, incomprensiblemente omite Gorrochategui en su artículo “Las armas de la Filología”, a la vez que alude a un supuesto letrero “Jesús rey de los judíos” que no está en ninguno de los cuatro evangelios canónicos. El calvario de Iruña-Veleia y la controversia de la crucifixión temprana https://share.google/uUSJF85hQQhQa8Cys

¿A dónde vamos a parar pues con esta batería de paralelos, muchos “convenientemente” ignorados por la Comisión? A día de hoy vemos que, para época romana hay iconografía sobre la crucifixión de Cristo y luego el calvario, en una horquilla, al menos, entre los siglos II al V. Es una iconografía consolidada? Evidentemente no, la muestra mezcla arte oficial (como las puertas de Santa Sabina) con representaciones del ámbito cotidiano o doméstico y personal. Igualmente lo que conocemos hasta la fecha mezcla cristianismo con paganismo, culto con burla y magia. En ese contexto las representaciones de Veleia, del ámbito privado, encajan sin mayores estridencias ni impostados aspavientos. La pretendida herejía veleiense, si fue tal, palidece ante el grafito de Alexamenos o la gema Pereire.

Y, en el “top ten” del capítulo de la memoria selectiva de El Correo, por lo que sea, se olvidan de mencionar que, durante el juicio de Veleia (en el que estuvieron presentes), hubo un testimonio relevante sobre esta pieza “herética”. Relevante por la cualificación e independencia de las testigos. Dos funcionarias del departamento foral de Restauraciones, que examinaron esta pieza al microscopio, testificaron sobre la supuesta inscripción RIP sobre la cruz de Cristo. Nos consta que la pieza en cuestión tiene unos pocos centímetros cuadrados y los supuestos caracteres unos escasos milímetros de altura. (Recordatorio: la mayor parte de los informes de la Comisión se redactaron a partir de fotos). Para las restauradoras, simplemente no habría tal letrero, sino tres rayas y unos pequeños desconchados. La pareidolia y la capacidad humana de identificar patrones conocidos (incluso donde no los hay) harían el resto.

Un nuevo recordatorio de que, en el ardor de justificar la supuesta falsedad se tomaron atajos muy poco éticos y nada científicos que, además, se perpetúan congelados en el tiempo, sirviendo de justificación de las decisiones tomadas.

Rodrigo Alfonso de Logroño
SOS IRUÑA-VELEIA


Entrega siguiente: ¿NEFERTITI?

DEFECTOS METODOLÓGICOS QUE INVALIDAN LA ÚNICA «PRUEBA» ACEPTADA EN EL JUZGADO DE GASTEIZ SOBRE LA FALSEDAD DE LOS ÓSTRACA DE IRUÑA-VELEIA

Estimated reading time: 4 minutos

Artículo publicado en Archaeometry (Wiley) sobre los indicadores de falsedad en los óstraca de Iruña-Veleia. Autor: Joseba Lizeaga-Rika.

Este artículo se basa en la publicación científica revisada por pares:

A Critique of the Institute of Cultural Heritage of Spain’s Indicators of Falsehood in Incisions on Ostraca From the Iruña-Veleia Archaeological Site, Spain

Revista: Archaeometry (Wiley, Q1)

DOI: https://doi.org/10.1111/arcm.70078

Contexto científico e institucional

El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) elaboró tres informes para el juzgado que condenó a Eliseo Gil en el contexto del caso de los óstraca de Iruña-Veleia. El informe de fluorescencia (IPCE, 2014a) no presenta conclusiones. En contraste, los otros dos informes (IPCE, 2013 y 2014b), firmados por José Vicente Navarro, sí concluyen en la falsedad de los óstraca. Adicionalmente, Navarro publicó dos artículos de síntesis (2022, 2024) que amplían y ratifican las supuestas pruebas de falsedad de las incisiones en los óstraca.

Este análisis resume y examina críticamente los fundamentos metodológicos expuestos en dicha publicación.

Análisis crítico publicado en Archaeometry

En el artículo publicado en Archaeometry, se lleva a cabo un análisis exhaustivo de los fundamentos argumentativos de los estudios físico-químicos. El autor desglosa meticulosamente las metodologías empleadas, evaluando la validez y la fiabilidad de los argumentos aportados. Se discuten aspectos clave como la elección de las piezas a analizar, los métodos analíticos y la interpretación de resultados en la precisión de las conclusiones. Este enfoque crítico no solo aporta claridad sobre la calidad y el rigor de la ciencia utilizada, sino que también sugiere áreas para futuras investigaciones y mejoras metodológicas en el campo de la antigüedad de incisiones sobre cerámica.

Deficiencias metodológicas identificadas

Fase previa al análisis

Las deficiencias metodológicas de la fase previa al estudio analítico mediante técnicas físico-químicas:

Deficiencias metodológicas identificadas en la fase previa al análisis de los óstraca.


Fase de análisis científico

Deficiencias metodológicas de la fase de análisis de los óstraca:

Deficiencias metodológicas durante la fase de análisis de las piezas.


Fase de interpretación de resultados

Deficiencias en la fase de interpretación de los resultados de los análisis físico-químicos:

Deficiencias metodológicas en la fase de interpretación de los análisis.

Conclusiones del estudio

La conclusión del estudio publicado en Archaeometry sobre los indicadores de falsedad presentados en los documentos de Navarro es que CARECEN del rigor científico esencial y NO pueden ser respaldados como evidencias válidamente probadas en el ámbito científico.

Además, el artículo de Archaeometry presenta una serie de metodologías potenciales para el análisis de la modernidad o antigüedad de las incisiones en cerámica.

Por último, resaltar la importancia del soporte en el cual ha sido publicado dicho estudio. La revista Archaeometry se encuentra en la Q1 de publicaciones en el campo de la Arqueología y la Conservación de Patrimonio Cultural. Según el ranking de revistas científicas de Scopus y Web of Science. La clasificación Q1 se refiere a las revistas que se encuentran en el 25% superior de las publicaciones en su campo, lo que indica que Archaeometry es una de las revistas más destacadas y prestigiosas en su campo, y que los artículos publicados en ella son considerados de alta calidad y relevancia.

La publicación en la revista Archaeometry conlleva varios reconocimientos importantes:

  • Reconocimiento Académico: La revista Archaeometry es una publicación de alto nivel en el campo de la arqueología y la conservación de patrimonio cultural. La publicación de un artículo en esta revista es un reconocimiento a la calidad y relevancia de la investigación realizada.
  • Visibilidad y Difusión: Archaeometry es una revista interdisciplinaria que alcanza a una audiencia amplia y especializada. La publicación de un artículo en esta revista permite difundir la investigación y los hallazgos a un público más amplio, lo que puede generar interés en la comunidad académica.
  • Credibilidad y Autoridad: La publicación en Archaeometry es un indicador de la credibilidad y autoridad del investigador.

Imágenes: elaboración del autor a partir del artículo publicado en Archaeometry.

Acceso al artículo original (Archaeometry):
https://doi.org/10.1111/arcm.70078

Las Ermitas (Espejo, Álava): los grafitos de César y Nerón en su contexto arqueológico

Estimated reading time: 43 minutos

Autopsia de una noticia torticera

Por Idoia Filloy Nieva

Introducción

El tema que vamos a tratar aquí ya ha sido ampliamente analizado en otro artículo de Ama Ata por Miguel Thomson (César, Nerón y otras mentiras del montón).

Recientemente, y de la mano de Frankotiratzaileak, hemos grabado un vídeo sobre la misma cuestión, en el que ofrezco mi opinión como directora que fui de la intervención arqueológica entre cuyos materiales, al parecer, se encontró el material cuestionado.

📺 Ver el vídeo completo en YouTube

No me he resistido a poner por escrito lo dicho y a exponerlo como artículo en Ama Ata, ya que el medio me posibilita una mayor extensión para argumentar, sin las limitaciones de tiempo y espacio de un instrumento audiovisual.

La noticia

El 25 de marzo de 2025, el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava emitieron una nota de prensa conjunta, difundida por distintos medios de comunicación. En ella se informaba de que, en el marco de un proyecto impulsado por el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, en colaboración con el Bibat, se habían estudiado grafitos de contextos rurales y tardorromanos en el País Vasco. La investigación había sido realizada por los arqueólogos Miguel Loza y Javier Niso, de la empresa Iterbide, junto con el catedrático Joaquín Gorrochategui (lo cual es señalado por Loza en una entrevista a la SER).

Según la nota, el 19 de marzo habían aparecido dos grafitos sobre cerámica con los nombres de NERON y CESAR entre los materiales del yacimiento de Las Ermitas. Los arqueólogos sostenían que presentaban claros indicios de manipulación reciente.

Apenas unos días después, el 24 de marzo, el Gobierno Vasco remitió la información a la Ertzaintza, en concreto a la sección de Medio Ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico.

De forma inmediata, de hecho, al día siguiente, el 25, se hizo pública la nota de prensa. Y tan solo uno después, el 26 de marzo, el propio Miguel Loza declaró en la cadena SER, de modo que la noticia saltó de lleno al ámbito mediático.

El resultado: la existencia de una presunta falsificación y de una supuesta mala praxis se instaló en la opinión pública, señalando directamente a Lurmen, ya que los grafitos habrían aparecido supuestamente entre el material procedente de sus intervenciones.

Presentación del yacimiento

Las Ermitas es un extenso yacimiento situado en la parte centro-occidental de Álava, junto a la localidad de Espejo, sobre una terraza del río Omecillo, afluente del Ebro. Se trataría de un asentamiento de época romana, situado en el trazado de una vía que comunicaba el valle del Ebro con la costa cantábrica, siguiendo los valles fluviales que atravesaban la zona montañosa, entre las localidades de Deóbriga (en las proximidades de Miranda de Ebro) y Flavióbriga (Castro Urdiales).

Mapa satelital del norte de España con la ubicación de Espejo, Álava, donde se hallaron los grafitos de Las Ermitas.
Localización de Las Ermitas (Espejo, Álava), punto señalado en el mapa. Fuente: Google Maps
Mapa de Álava con la ubicación de Las Ermitas y distribución de los yacimientos romanos altoimperiales.
Distribución de los yacimientos romanos de época altoimperial en Álava, con la ubicación de Las Ermitas señalada. Fuente: Filloy Nieva, I.; Gil Zubillaga, E. (2000), La Romanización en Álava, Diputación Foral de Álava, Vitoria-Gasteiz, p. 43.

El yacimiento se conoce desde hace mucho tiempo y, a lo largo de los años, ha sido objeto de varias prospecciones que han ido aportado diversos materiales localizados en superficie al Museo de Arqueología de Álava. También se han llevado a cabo en él intervenciones arqueológicas en su subsuelo, tanto sondeos como excavaciones en extensión (Filloy, 1996 y 2005, Niso, 2021). La más extensa la dirigí yo misma en 1995, excavando unos 3.000 m². Los restos hallados se conservaban a nivel de cimentación, estaban en su mayoría bastante arrasados y hoy no son visibles, pero gracias a esos trabajos hemos podido conocer mejor el yacimiento y determinar que, en época romana, fue un asentamiento rural de gran extensión y larga perduración, ya que estuvo ocupado desde mediados del siglo I hasta finales del V d.C.

Vista general del yacimiento arqueológico de Las Ermitas con el monte al fondo, en el término de Espejo (Álava).
Vista del área de excavación de Las Ermitas, en Espejo (Álava), con el monte al fondo. Fuente: Lurmen S.L., área intervenida arqueológicamente.
Estructuras arqueológicas descubiertas en Las Ermitas con muros perimetrales y restos de dependencias domésticas visibles en la excavación.
Estructuras arqueológicas descubiertas en Las Ermitas con muros perimetrales y restos de dependencias domésticas. Fuente: Lurmen S.L., una de las áreas excavadas en extensión.
Plano general del yacimiento de Las Ermitas con la representación de las estructuras excavadas durante la intervención arqueológica.
Plano general del yacimiento de Las Ermitas donde se representan las estructuras excavadas durante la intervención arqueológica. Fuente: planimetría de A. Iriarte Kortazar para Lurmen S.L., correspondiente a las estructuras localizadas en las áreas excavadas en extensión.

Por su localización respecto a la vía y por ciertos elementos constructivos muy característicos recogidos en prospección, pensamos que el asentamiento contaba con instalaciones termales y que parte de él funcionó como mansio, es decir, como un lugar que ofrecía servicios de descanso y avituallamiento a los viajeros que transitaban por esa vía.


Análisis crítico de la noticia sobre los grafitos de Las Ermitas

Lo que se decía en la noticia merece un análisis crítico. Se afirmaba que, después de encontrar unos cien grafitos auténticos en el yacimiento de Las Ermitas habrían aparecido, en una simple bolsa de prospección, otro grupo de piezas, casi sin lavar y sin siglar. Entre ellas, lo primero que identificaron los arqueólogos de Iterbide fue un grafito con el nombre de NERON, que ya les resultó extraño y por ello se pusieron en contacto con los técnicos del Bibat. Poco después apareció otro con el de CESAR y, en ese momento, concluyeron directamente que había indicios claros de una manipulación reciente.

Fragmentos cerámicos con inscripciones “CAESAR” y “NERON XVIII” publicados por Noticias de Álava el 25 de marzo de 2025.
Fragmentos cerámicos con las inscripciones “CAESAR” y “NERON XVIII”. Imágenes tomadas del periódico Noticias de Álava (25-03-2025).

El problema es que esas conclusiones se formularon de manera inmediata, sin el respaldo de una investigación científica, ni de pruebas y con un evidente desconocimiento de lo que se estaba evaluando, como más adelante veremos. Es decir, se pasó de un hallazgo llamativo a hablar de manipulación humana en el presente, sin seguir los protocolos que debieran haber garantizado el rigor científico de unas afirmaciones tan graves sobre un tema tan delicado que, además, fue dado a conocer de forma inmediata a la sociedad, a través de los medios de comunicación.

Análisis de los argumentos

El principal argumento que presentaron fue que resultaba imposible que en época romana se escribieran “NERON” y “CESAR” porque, según ellos, lo correcto hubiera sido “NERO” y “CAESAR”. Y eso, en realidad, es una medio verdad y, por tanto, también una medio mentira.

Es cierto que en el latín clásico, en su forma nominativa, estos nombres se escribían NERO y CAESAR. Esa es la parte de verdad. La que no lo es, el engaño, reside en dar ambas circunstancias por supuestas, aun sin decirlo expresamente, sin contemplar otras posibilidades, esto es, que los grafitos de Las Ermitas no estén expresados en latín clásico y/o que no sean nominativos. En ignorar estas otras opciones es donde se oculta la parte de mentira porque, de hecho, sí se documentan NERON Y CESAR escritos así en época romana, como más adelante podremos mostrar, demostrar y explicar. Es por tanto falso que sean formas imposibles en la Antigüedad clásica.

Veamos, en primer lugar nunca hay que perder de vista el contexto en que los grafitos fueron ejecutados, ya que no son inscripciones oficiales ni textos literarios, sino que son grabados hechos sobre paredes, cerámica u otros soportes domésticos. Y en estos ámbitos privados lo que en muchas ocasiones se ponía por escrito no era el latín clásico, sino el latín hablado, el llamado latín vulgar. Y está bien documentado que el latín hablado ya empezó a distanciarse y a evolucionar respecto al clásico, al menos desde el siglo I d.C. como demuestran ampliamente los famosos grafitos de Pompeya, que son una prueba evidente de ello. El caso de CESAR es, de hecho, un ejemplo claro de latín vulgar, como luego veremos. Por otro lado, este mismo contexto no solo afecta a la lengua que se pone por escrito, sino a las propias grafías, esto es, a las letras, ya que los grafitos son escrituras personales no regladas, en las que se usan ligaduras entre letras, abreviaturas, etc. Y si estos escritos no son analizados por un ojo experto pueden darse lecturas erróneas como, en mi opinión, ha ocurrido con el grafito de Nerón.

Por otro lado, en epígrafes compuestos por una palabra suelta (o acompañada simplemente de un posible numeral), se carece de una sintaxis que permita establecer su función dentro de una frase, ya que no hay frase alguna. De esta forma, presuponer el caso de dichas palabras y dar por hecho, en los grafitos que nos ocupan, que son nominativos es mucho decir, es un apriorismo de libro. De hecho, podrían no serlo en absoluto, sobre todo en el caso de NERON, como veremos. Así, la epigrafía de época romana muestra numerosos casos de formas abreviadas a las que les faltaría la desinencia que marcaría el caso (nominativo, genitivo, etc.). El uso de abreviaturas es muy común en inscripciones monumentales, pero se documenta también ampliamente en sigilla sobre cerámica y, por supuesto, en grafitos.

Vamos a analizar un poco más en detalle cada caso.

El caso NERON

En primer lugar hay que señalar que en el grafito de Las Ermitas no sólo está grabado dicho nombre sino que debajo de él aparece XVIII (con la X “adornada”), que pudiera corresponder a un numeral. Qué se quiso expresar con este texto es difícil de interpretar pero se podrían analizar posibles traducciones, las cuales dependerían directamente del caso en el que esté expresado el nombre y eso no está resuelto…..volveremos sobre esto más adelante.

Nerón es un nombre personal de la 3ª declinación, por lo que en latín clásico tendríamos la secuencia Nero en nominativo y vocativo, Neronis en genitivo, Neroni en dativo, Neronem en acusativo y Nerone en ablativo. De esta manera, la mayor parte de los casos tendría una -n anterior a la flexión nominal.

Fragmento cerámico con grafito “NERON XVIII”, tomado del periódico Noticias de Álava el 25 de marzo de 2025.
Imagen del fragmento cerámico con el grafito “NERON XVIII”, tomada del periódico Noticias de Álava (25-03-2025).

Cuando los arqueólogos de Iterbide señalan la imposibilidad de encontrar escrito NERON en época romana, implícitamente dan por supuesto, sin decirlo, que el grafito está expresado en nominativo ya que señalan que lo correcto hubiera sido NERO. Sin embargo, lo más probable es que no estemos ante un nominativo. Pero ellos no contemplan otras posibilidades ni hacen amago alguno de investigar y proponer otras líneas interpretativas cuando las hay y, además, están documentadas. Vamos a exponer algunas.

1.- Una de las posibilidades, es que haya una ligadura -AI en la parte final del grafismo, con lo cual la lectura correcta sería NERONI, por lo que no estaríamos ante un nominativo sino ante un correcto dativo. Este hecho se documenta, por ejemplo, en este epígrafe de Gratianopolis de mediados del siglo I d.C. donde, aunque a simple vista para un ojo inexperto parece poner NERON, la -N final es en realidad un nexo -AI, con lo que se soluciona la cuestión. La transcripción correcta sería NERONI como, muy probablemente, en el caso del grafito de Las Ermitas. Obsérvese la semejanza gráfica de la última parte del grabado de ambos casos.

Publicación: ILN-05-02, 00463 = AE 1984, 00636c = CAG-73, p 144 = AE 1993, 01152 = AE 1999, +01027 
datación: 54 a 68         EDCS-ID: EDCS-03700572
provincia: Gallia Narbonensis         lugar: Chateauneuf / Cularo / Gratianopolis
] v(otum) a(nimo) l(ibens) m(erito) [s(olvit?)] / Neroni / Limet[o]
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  tituli sacri;  viri

Fragmento cerámico con inscripción “NERON LAME”, tomado de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). EDCS © ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Imagen tomada de Clauss M, Kolb A, Slaby WA, Woitas B. Epigraphik-Datenbank  Clauss / Slaby (EDCS). https://db.edcs.eu/epigr/bilder.php?s_language=es&bild=$ILN-05-02_00463.jpg

2.- También ignoran la posibilidad de que podríamos estar ante una simple abreviatura como las que se documentan ampliamente en epigrafía de época romana, como veremos seguidamente. De esta forma aparece NERON escrito así en numerosas inscripciones romanas, pero no son interpretados como nominativos sino como formulaciones abreviadas a las que les falta la flexión nominal, esto es, la desinencia que marca el caso y su función dentro de una oración. Por ello, en sus transcripciones se reconstruyen las desinencias finales entre paréntesis o, en caso de no poderse determinar ésta, simplemente se pone (). Así, en el EDCS (Epigrafphik Datenbank Clauss-Slaby) (3) se recogen 10 epígrafes con NERON, tratándose de formas abreviadas. De dos de ellas, tenemos documentación gráfica.

Queremos comentar en primer lugar un sigillum de Augustonemetum. Aunque realmente lo que pone es NERON, como en general los sigilla no se expresan en nominativo y además está la cuestión de la -N final, deducen la existencia de una abreviatura (el paréntesis marca que le faltaría la desinencia final).

Publicación: CAG-63-01, p 231         EDCS-ID: EDCS-53503159
provincia: Aquitani(c)a         lugar: Clermont-Ferrand / Augustonemetum
Neron()
tipo de inscripción / estatus personal: sigilla impressa;  tituli fabricationis
material: opus figlinae

Y otro sigillum más de Vindobona en que reconstruyen el NERON en genitivo

Publicación: CIL 03, 04660,23         EDCS-ID: EDCS-29000148
provincia: Pannonia superior         lugar: Wien / Vindobona
Leg(io) XIII Gem(ina) Neron(is) Tiber(i)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  milites;  sigilla impressa;  tituli fabricationis;  viri
material: opus figlinae

Tenemos también dos grafitos sobre estuco, sobre recubrimientos de pared:

Publicación: CIL 06, 03052 (p 3080) 
datación: 201 a 230         EDCS-ID: EDCS-19600053
provincia: Roma         lugar: Roma
[3 c]ohor(s) VII vi[gi]l(um) Neron(ianis) / |(centuria) Faustini Harius frumentari(us) c(o)h(ors) VII vig(ilum) / |(centuria) Faustini termis Ner(onianis) / Harius Primus
tipo de inscripción / estatus personal: milites;  nomen singulare;  tituli possessionis;  tria nomina;  viri
material: tectorium

Publicación: CIL 04, 02124 (p 1727, 1730) = GraffPomp 00509 = Wachter-2019, 00082 
datación: 54 a 68         EDCS-ID: EDCS-28900265
provincia: Latium et Campania / Regio I         lugar: Pompei
Neron(i) Caes(a)ri A(u)gusto
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  tituli honorarii;  viri
material: tectorium

Veamos el resto de los epígrafes, ya inscripciones públicas, donde también figura NERON como abreviatura:

Publicación: ILLPRON 00235 = Leber 00152 = Gerstl 00008 = AEA 2004, +00019 = AEA 2016/17, +00030 = AEA 2016/17, +00031 = AEA 2016/17, +00069 
datación: -10 a -9         EDCS-ID: EDCS-14400107
provincia: Noricum         lugar: Magdalensberg / Helenenberg / Virunum
[Iuli]ae Ca[esaris] / Au[g]usti f(iliae) Neron(is) / [N]oric[i Am]bilinei / [A]mbidr(avi) Up[eraci Sae]v(ates) / [L]aianc(i) Amb[isont(es)] / (H)elveti
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  mulieres;  tituli honorarii;  viri
material: lapis

Inscripción romana dedicada a Julia, hija de César Augusto y de Nerón, tomada de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Andreas Pangerl. ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Publicación: MNR-01-07-01, p 115 = NSA-1950-87 = AE 1952, 00145 
datación: 54 a 68         EDCS-ID: EDCS-13900422
provincia: Roma         lugar: Roma
Fannius / Neron(is) Claudi / Caesaris Aug(usti) / corpori(s) custos / dec(uria) Cotini / nation(e) Ubius / vixit ann(os) XIIX h(ic) s(itus) e(st) / posuit Corinthus / dec(uria) <ea=AE>dem heres eius / ex colleg(io) German(orum)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  milites;  nomen singulare;  tituli sepulcrales;  viri

Estela funeraria romana con inscripción dedicada a Nerón Claudio César, tomada de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos.

Publicación: CIL 06, 32626 = Cenati-2023, 00091 
datación: 201 a 245         EDCS-ID: EDCS-21800365
provincia: Roma         lugar: Roma
] Ael(ia) Zoilus Salam(ine) / [3] Ulp(ia) Super Paut(alia) / [3] f(ilius) Fl(avia) Marinus Tyr{r}o / [3] f(ilius) Pap(iria) Titus Poet(ovione) / [3] Q(uinti) f(ilius) Fl(avia) Crispus Amed(ara) / |(centuria) Sentiniani / [3] C(ai) f(ilius) Qui(rina) Iulianus Scup(is) / [3] f(ilius) Pap(iria) Neron() Poetov(ione)
tipo de inscripción / estatus personal: leges;  milites;  tria nomina;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 06, 37754 
datación: 54 a 68         EDCS-ID: EDCS-20601015
provincia: Roma         lugar: Roma
Silva / Neron(is) Claudi / Caesaris Aug(usti) / [corpor(is) cu]stos / [
tipo de inscripción / estatus personal: milites;  nomen singulare;  tituli sepulcrales;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 03, 14387g = IGLS-06, 02786 
datación: 54 a 68         EDCS-ID: EDCS-17700186
provincia: Syria         lugar: Baalbek / Balabakk / Heliopolis
L(ucio) Gerellano / Sex(ti) f(ilio) Fab(ia) Fron/toni primo pilo leg(ionis) / X Fret(ensis) praef(ecto) ⟦[Neron(is)]⟧ / Claudi Caesaris Aug(usti) / Germanici / L(ucius) Valerius T(iti) f(ilius) Fab(ia) Celer / |(centurio) leg(ionis) X Fret(ensis)
tipo de inscripción / estatus personal: litterae erasae;  milites;  tituli sepulcrales;  tria nomina;  viri
material: lapis

Publicación: AE 1909, 00061          EDCS-ID: EDCS-16500170
provincia: Roma         lugar: Roma
Silva / Neron(is) Claudi / Caesaris Aug(usti) / [

3.- Otra posibilidad que no se contempla es que realmente no sería imposible un nominativo NERON como expresión escrita del latín vulgar en un ámbito privado, en cronología tardía. Y podemos apuntar esta posibilidad recurriendo a los conocimientos de los expertos. Y es que, al parecer, la declinación latina se fue deteriorando desde muy temprano, tendiendo a reducir el número de casos ya desde el comienzo de la tradición literaria (Väänänen, 1988), esto es, se fue produciendo una simplificación de la declinación, una uniformización que culminaría en un caso único que sería el acusativo (Satué, 2014-16), que terminaría por sustituir finalmente hasta al nominativo (Väänänen, 1988). Así el acusativo Neronem habría terminado sustituyendo al nominativo Nero para ejercer la función de sujeto en la oración. Sobre cómo terminaría Neron sustituyendo a Neronem, la explicación en realidad sería bien sencilla ya que las -m final al parecer se dejó de pronunciar bastante tempranamente, ya en el siglo III a.C. por lo que dejó de escribirse muy pronto en la epigrafía doméstica. Así tendríamos Nerone. Finalmente se habría producido el apócope de la -e, resultando Neron.

En mi opinión, lo más probable es que el grafito de Las Ermitas no esté expresando un nominativo, sino un dativo NERONI con ligadura final -AI, tipo de nexo muy muy frecuente en grafitos. Sería incluso una correcta formulación clásica, que podríamos traducir como “De Nerón XVIII”. No obstante, las otras opciones también serían posibles (que podríamos traducir “Para, Con, Por, etc. Nerón XVIII” e incluso “Neron XVIII”). Otra cosa es la dificultad que entraña interpretar lo que se quiso decir con este escrito. En cualquier caso, considero solventada con creces, con documentación y con los estudios de los especialistas, la supuesta problemática atribuida a este grafito que es, en mi opinión, inexistente.

El caso de CESAR

Fragmento cerámico con grafito “CAESAR”, publicado por el periódico Noticias de Álava el 25 de marzo de 2025.
Imagen tomada del periódico Noticias de Álava (25-03-2025). Fuente: Noticias de Álava.

César es un nombre de la 3ª declinación, con la secuencia Caesar en nominativo y vocativo, Caesarem en acusativo, Caesaris en genitivo, Caesari en dativo y Caesare en ablativo. Por la ausencia de desinencias se supone implícitamente que el grafito de Las Ermitas estaría escrito en nominativo, si bien ya hemos visto que al ser un nombre aislado, no sería imposible que fuera una forma abreviada de otro caso. Pero éste no es el problema aquí, sino la sustitución de “AE” por “E”.

Cuando los arqueólogos de Iterbide señalan la imposibilidad de que en época romana se pudiera escribir CESAR, ya que lo correcto hubiera sido CAESAR, ignoran claramente un fenómeno lingüístico bien atestiguado y el contexto privado en que los grafitos fueron ejecutados ya que, en realidad CESAR, sería una clara expresión del latín vulgar puesto por escrito en un ámbito doméstico. Y ello porque en el latín hablado el diptongo -ae evolucionó hacia una monoptongación en -e desde un momento bastante temprano, fenómeno que está ampliamente documentado en epigrafía de época romana, y no sólo en contextos privados. Además, este proceso lingüístico está bien recogido por los expertos en latín vulgar que señalan abundantes ejemplos relativos a este fenómeno, que se documenta ya en los grafitos de Pompeya como bien señala Veikko Väänänen donde, entre otros ejemplos, tenemos escrito Emilius en vez de Aemilius, egrotes en lugar de aegrotes, eris en vez de aeris (Väänänen, 1988). Rafael Lapesa señala una inscripción hispana de los años 96-98 que presenta Naervae por Nervae y otras del s. II tribunicie, questus, por tribuniciae, quaestus (Lapesa, 2014). Por su parte József Herman señala “…estos cambios están atestiguados por frecuentísimas grafías incorrectas (como por ejemplo los innumerables casos del tipo filie por filiae) (Herman, 1997).

Volviendo al caso de CESAR, en el EDCS (Epigrafphik Datenbank Clauss-Slaby) se recogen 21 inscripciones con este nombre escrito así, sin diptongo -AE, a las que habría que añadir 111 con flexión nominal pero igualmente sin diptongo. También aparecen nombres derivados de César pero que, igualmente, han evolucionado hacia la monoptongación. Veamos algunos ejemplos.

En primer lugar tenemos una serie de sigilla sobre cerámica:

Publicación: CIL 12, 05679,017e = CAG-73, p 107         EDCS-ID: EDCS-32805263
provincia: Gallia Narbonensis         lugar: Aix-les-Bains / Aix-en-Savoie / Aquae
C(a)esar censem
tipo de inscripción / estatus personal: sigilla impressa;  tituli fabricationis
material: opus figlinae

Publicación: CIL 12, 05679,017d          EDCS-ID: EDCS-32600353
provincia: Gallia Narbonensis         lugar: Vienne / Vienna
C(a)esar censem
tipo de inscripción / estatus personal: sigilla impressa;  tituli fabricationis
material: opus figlinae

Publicación: CIL 10, 08042,089b          EDCS-ID: EDCS-22700410
provincia: Latium et Campania / Regio I         lugar: Napoli / Neapolis
Cesar
tipo de inscripción / estatus personal: sigilla impressa;  tituli fabricationis
material: opus figlinae

Publicación: CIL 15, 06367         EDCS-ID: EDCS-38801486
provincia: Roma         lugar: Roma
Cesar(us?) / f(ecit)
tipo de inscripción / estatus personal: sigilla impressa;  tituli fabricationis
material: opus figlinae

También hay un grabado sobre el estuco de una pared:

Publicación: Solin-2020b, 00020 = ΑΕ 2020, 00174         EDCS-ID: EDCS-79100156
provincia: Latium et Campania / Regio I         lugar: Ostia Antica
C(a)esar a(e)<g=C>rota
tipo de inscripción / estatus personal: tituli possessionis;  viri
material: tectorium

El resto de los casos son inscripciones públicas (pondremos en primer lugar algunas con material gráfico)

Publicación: HEp 1994, 00066 = AE 1991, 01046
dating: 71 to 130 EDCS-ID: EDCS-21700147
province: Hispania citerior place: Gijon / Xixon / Gigia
Medugenus Cesar/onis sibi et f(ilio) Rut/ilio annorum <XV=VX> / ex gent{t}e Cilur/nigorum

Inscripción romana en piedra con texto alusivo a MEDVGIMVS, procedente de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Andreas Pangerl. ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Publicación: CIL 13, 03808 = ILCV 03988e = RICG-01, 00113 = Gose 00416

dating: 331 to 400 EDCS-ID: EDCS-10600781
province: Belgica place: Trier / Augusta Treverorum
Cesar[ius] / Vilixa[3]

inscription genus / personal status: inscriptiones christianae

material: lapis

Fragmento de inscripción romana en mármol con las letras “CESAR VI…”, procedente de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Andreas Pangerl. ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Publicación: ICUR-05, 13922
dating: a: 326 to 375; b: 370 to 370 EDCS-ID: EDCS-35700552
province: Roma place: Roma
Cesarus qui vixit an(nis) plus mi[nus 3] // [3 incomparab]ili Olimpio qui vixit annis(!) VIIII dies XL (h)oras IIII be[ne merenti] / [Valentiniano e]t Valente ter conss(ulibus) inscription genus / personal status: inscriptiones christianae; nomen
singulare; tituli sepulcrales; viri

Inscripción funeraria romana con el nombre de Lucianus y referencias familiares, procedente de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Andreas Pangerl. ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Publicación: ICUR-04, 11093 = ILCV +02807a 
datación: 360 a 360         EDCS-ID: EDCS-37200375
provincia: Roma         lugar: Roma
DD(ominis) n(ostris) Cons(tan)tio Aug(usto) X et Iuliano C(a)esar(e) III / conss(ulibus) VIIII Kal(endas) Ma(ia)s decessit Ianuaras
tipo de inscripción / estatus personal: inscriptiones christianae;  mulieres;  nomen singulare;  tituli sepulcrales
material: lapis

Inscripción romana en piedra con texto alusivo a Antonivs y César, procedente de la base de datos Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS).
Imagen tomada de Clauss M., Kolb A., Slaby W.A., Woitas B. Epigraphik-Datenbank Clauss / Slaby (EDCS). Fuente: EDCS. © Andreas Pangerl. ¡Se permite el uso de la foto sólo para fines científicos!

Publicación: ERBilbilis 00013*          EDCS-ID: EDCS-44500106
provincia: Hispania citerior         lugar: Huermeda / Bilbilis
cesar augustus germanicus im altis parum abbreviatis augustam bilbilim ornavit // hotinus me fecit

Publicación: CIRPZamora 00190 EDCS-ID: EDCS-34900905
province: Hispania citerior place: Sejas de Aliste
D(is) M(anibus) / [A]nua F/lavi / f(ilia) an(norum) XIIX // D(is) M(anibus) / Fla[v]o / Cesa/rio(?) an(norum) III // D(is) M(anibus) / Fla(vo) Avi/t(i) f(ilio) an(norum) LII inscription genus / personal status: tituli sepulcrales

Publicación: CIRPZamora 00190 EDCS-ID: EDCS-34900905
province: Hispania citerior place: Sejas de Aliste
D(is) M(anibus) / [A]nua F/lavi / f(ilia) an(norum) XIIX // D(is) M(anibus) / Fla[v]o / Cesa/rio(?) an(norum) III // D(is) M(anibus) / Fla(vo) Avi/t(i) f(ilio) an(norum) LII inscription genus / personal status: tituli sepulcrales

Publicación: CIL 08, 22121 = Hugenberg-2005, 00320
datación: 293 a 305         EDCS-ID: EDCS-27600196
provincia: Africa proconsularis         lugar: Bou Maazoun / Bu Maazoun
]N[3] / I Constan/tio [3] / TVA[3] / M[3] / nobilissim(o) / C(a)esar(i) / CXV
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 08, 22184 = D 00747 = Hugenberg-2005, 00336 
datación: 350 a 352         EDCS-ID: EDCS-27600229
provincia: Africa proconsularis         lugar: El Getat
D(omino) n(ostro) / Magn/o Decen/tio C(a)esar(i) / P(io) F(elici) semper / [Aug(usto)] n(ostro) [
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: AE 1996, 01695 = IRT 01102 
datación: 244 a 247         EDCS-ID: EDCS-03000846
provincia: Africa proconsularis         lugar: Gharib, Mintaqat al
Imp(erator) Caes(ar) / M(arcus) Iulius <Ph=F>ilipus / Pius Felix Aug(ustus) po/ntifex maximus / tribunici<a=E> potestate [3] pater pat/ri(a)e et M(arcus) Iulius / Philippus nobil/iss[i]mus C(a)esar / filius Augusti / nostri / m(ilia) p(assuum) n(umero) LVI
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 08, 21927 = ILAfr 00659 = AE 2016, +01862 = AE 2016, 01866 = Hugenberg-2005, 00617 
datación:  a:  312 a 315;   b:  350 a 352         EDCS-ID: EDCS-27600038
provincia: Africa proconsularis         lugar: Kasserine / El-Qasrain / Al-Qasrain / Al-Qasrayn / Gasrin / Gassrin / Cillium
D(omino) n(ostro) Imp(eratori) / [Constan]/tino M[ax(imo) In]/victo P[io Fel(ici)] / Aug(usto) bo[no rei p(ublicae)] / nato // D(omino) n(ostro) Mag/no Decentio C(a)e/sar(i) / VIII
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: AE 1987, 01014 = Salama-1987, 00008 = Hugenberg-2005, 00043 
datación:  a:  293 a 337;   b:  350 a 352         EDCS-ID: EDCS-07400718
provincia: Africa proconsularis         lugar: Merah, Hr. / Suo
DD(ominis) nn(ostris) / Fl[a]v(io?) [C]onsta[ntio] / nobilis(s)im(o) / C(a)esar(i) // Do(mino) n(ostro) / Imp(eratori) / Magnentio / Aug(usto)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 17-02, 00372 = ILTG 00464 = CAG-65, p 128 = AE 1957, 00228 = ILA-Auscii 00094 
datación: 306 a 307         EDCS-ID: EDCS-12400103
provincia: Aquitani(c)a         lugar: Castelnau-Magnoac / Ausci / Eliumberrum
D(omino) n(ostro) / Imp(eratori) C(a)esar(i) / Flavio Vale/rio Constan/tino Pio n/obil(issimo) C(a)esari / divi Const/anti Pii Aug(usti) / [f(ilio)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  tituli sacri;  viri
material: lapis

Publicación: AquaeFlaviae-1997, 00422 = MiliariHispanico 00088 = HEp 1997, 01228 = HEp 2003/04, 01029          EDCS-ID: EDCS-14700366
provincia: Hispania citerior         lugar: O Rosal / Aquae Flaviae
D(ominus) n(oster) / Flav(ius) Iu[l(ius)] Con/s{s}tan[t(ius)] no<b=V>/ilissimus C(a)e/sar
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria
material: lapis

Publicación: CILCaceres-03, 00921 = HEp 2000, 00109          EDCS-ID: EDCS-24500819
provincia: Lusitania         lugar: Ahigal
[I]mp(erator) / C(a)es[ar] / [3]A M[3] / [3]S[3] / [3]P[3] / Ma[3] / [3]ot[3] / co(n)s(ul?) [3] / CIV
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: AE 1957, 00307 
datación: 76 a 76         EDCS-ID: EDCS-13600281
provincia: Moesia inferior         lugar: Ruse / Russe / Sexaginta Prista / Sexaginta Prisca
[Imp(erator)] C(a)esar Vespasian[(us) Aug(ustus) pont(ifex) max(imus) tr(ibunicia) pot(estate) VII im]p(erator) XV co(n)s(ul) VII p(ater) p(atriae) PGEE [3] / [le]g(atus) Aug(usti) p(r)o pr(aetore) cohh(ortes) [Mattiacorum(?) et Gall]orum qu(i)bus pra[esunt 3] / e(t) Q(uintus) Varius Secundus [
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  milites;  ordo equester;  ordo senatorius;  viri

Publicación: CIL 08, 22288 = ILAlg-01, 03912 = Hugenberg-2005, 01049 
datación: 305 a 306         EDCS-ID: EDCS-27600298
provincia: Numidia         lugar: Ain Schabru
DD(ominis) nn(ostris) / Max{s}/imino / nobili/ssimo / C(a)esar(i) / et ⟦[
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  litterae erasae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: Hugenberg-2005, 01154
datación: 308 a 324         EDCS-ID: EDCS-85700635
provincia: Numidia         lugar: El Kantara / Calceus Herculis
D(omino) n(ostro) C(aio) Val(erio) Li/ciniano Aug(usto) / [3] nob/ilissimo C(a)/e[sar(i)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 08, 22451 = Hugenberg-2005, 01341         EDCS-ID: EDCS-28200116
provincia: Numidia         lugar: Ksar Bellezma / Lamasba
DD(ominis) nn(ostris) // F(lavio) Co/ns<s=T>(a)ntio(!) / Invicto G/ermanic/o maximo / principi / nobil[issi]m/o C(a)esar(i) <p=E>(rincipi) iu/ve(n)tut[is] / P(io) F(elici) Aug(usto) / III
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 08, 22213 = Hugenberg-2005, 01071
datación: 305 a 306         EDCS-ID: EDCS-27600255
provincia: Numidia         lugar: Mrakib Talha
D(omino) n(ostro) Flavio / Valerio / [S]evero / Pio Felic(i) / nobilis/s(imo) C(a)esar(i)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  miliaria;  viri
material: lapis

Publicación: CIL 06, 00226 = Denkm 00057 
datación: 202 a 202         EDCS-ID: EDCS-17200365
provincia: Roma         lugar: Roma
Herculi Invicto sacr(um) / Genio num(eri) eq(uitum) sing(ularium) / Augg(ustorum) nn(ostrorum) pro salute / Impp(eratorum) C(a)esar(um) L(uci) Septimi / Severi et M(arci) Aureli An/tonini [et Get(a)e C(a)esari(s)] / et Iuliae Aug(ustae) matri / castror(um) et Aug[g(ustorum)] / ⟦e]t [Pl]autill(a)e [A]ug(ustae) e[t⟧ / [C(ai) F[u]lvi [Pla]u[tia]ni [p]r(aefecti)] / [pr(aetorio) c(larissimo) v(iro) t[o]tiusque] do/mus divin(a)e et trib(unis) / Occio Valente et Octavio / Pisoni et ||(centurionibus) exserc(itatoribus) Fl(avio) / Titiano et Aurel(io) Lupo / C(aius) Iulius Secundus / vexil(larius) (a)ere suo deo do(num) d(edit) // Dedi<c=K>(ata) Id(i)b(us) Sept(embribus) / Severo III et / Antonino Au/gg(ustis) nn(ostris) co(n)s(ulibus)
tipo de inscripción / estatus personal: Augusti/Augustae;  litterae erasae;  milites;  mulieres;  ordo equester;  ordo senatorius;  tituli sacri;  tria nomina;  viri
material: lapis

La cuestión problemática atribuida a CESAR es, en mi opinión, inexistente, no hay más que ver la documentación aportada y los estudios de los especialistas. Por lo demás, pudiera ser un nominativo, un vocativo o cualquier otro caso expresado en abreviatura, lo que permitiría diferentes traducciones aunque, la más sencilla es, simplemente, la de César.

De este modo, NERON Y CESAR así escritos en época romana no son anacronismos imposibles, como pretenden los arqueólogos de Iterbide, sino que están bien documentados en la epigrafía, pudiendo corresponder bien a formas abreviadas, bien a una plasmación escrita del latín vulgar, siendo una manifestación totalmente normal de cómo la lengua hablada se ponía por escrito en contextos cotidianos si bien, como hemos podido ver, se extendía más allá de estos ámbitos privados. Por otro lado, la ausencia de un ojo experto e imparcial en la lectura de los epígrafes ha llevado, en mi opinión, a un error en la lectura de uno de ellos ya que, ignorando la presencia de una ligadura final, se ha interpretado como un supuestamente imposible nominativo lo que en realidad es un perfectamente clásico dativo. De esta forma los grafitos de Las Ermitas se transcribirían en realidad como NERONI XVIII y CESAR

Otro problema que señalan es el de las grafías, esto es, el de las letras. En este sentido hemos de señalar que se vuelve a perder de vista que los grafitos son grabados ejecutados en un ámbito doméstico y que, por tanto, no estaban sometidos a los cánones de la epigrafía oficial. No hay más que ver los catálogos de letras sobre instrumenta doméstica, por ejemplo en el yacimiento suizo de Augusta Raurica (Féret, G.; Sylvestre, R., 2008), donde podemos analizar cada letra del alfabeto escrita de muy diferentes maneras en grafitos, a lo largo de todo el período romano. En definitiva, sólo reflejan “formas personales” de escribir, lo cual es aplastantemente lógico. .

Alfabeto de grafitos sobre cerámica de Augusta Raurica, según Férét y Sylvestre (2008), mostrando la evolución de las letras en distintos periodos.
Imagen tomada de Férét, G.; Sylvestre, R. (2008): “Les graffiti sur céramique d’Augusta Raurica”. En Augusta Raurica, Forschungen in August, band 40, pág. 88.
Alfabeto de grafitos sobre cerámica de Augusta Raurica (letras N a R), según Férét y Sylvestre (2008), mostrando la evolución gráfica a lo largo de distintos periodos.
Imagen tomada de Férét, G.; Sylvestre, R. (2008): “Les graffiti sur céramique d’Augusta Raurica”. En Augusta Raurica, Forschungen in August, band 40, pág. 90.

Se señala también que los grafitos están cortando las costras formadas sobre la cerámica con el paso de los siglos y, añado yo, sobre todo en un medio de enterramiento, lo cual no deja de ser una mera observación visual que no tiene ningún valor sin análisis científicos que la demuestren. De todas formas, no sé muy bien dónde han constatado dicho fenómeno en estos grafitos, donde no se ven por ninguna parte cortes en las costras que resigan el trazado de los grabados, sino que lo que pueden observarse son restos puntuales de costra, algunos próximos a las incisiones pero sin adaptarse a ambos lados de su trazado (que es lo que se entendería por un supuesto corte). En realidad lo que parecen son restos remanentes de las adherencias superficiales dejadas durante el proceso de limpieza, en el que éstas se eliminan precisamente para poder ver la incisión. Pero esta posibilidad objetiva, más probable y normal ni siquiera la contemplan.

Finalmente, también argumentan que los grafitos parecen demasiado nuevos, que la sigillata pierde el barniz y que se ven muy marcados. En primer lugar hay que señalar que si por algo se caracteriza este tipo de producción cerámica es por tener un engobe sinterizado de muy buena calidad que perdura prácticamente invariable a través del tiempo, salvo en algunas producciones de peor factura, sobre todo en época tardía. En cualquier caso volvemos a estar ante otra impresión de visu sin demostrar científicamente, careciendo por tanto de validez. En realidad los grafitos de Las Ermitas tienen un aspecto similar “de frescura” al de miles de grafitos de cualquier punto del Imperio, como podemos ver en estos ejemplos.

Fragmentos cerámicos con grafitos procedentes de Augusta Raurica, Planche 101, según Férét y Sylvestre (2008), mostrando inscripciones grabadas sobre superficies de terra sigillata y cerámica común.
Fragmentos cerámicos con grafitos de Augusta Raurica (Planche 101) — Férét & Sylvestre (2008).
Imagen tomada de Férét, G.; Sylvestre, R. (2008): “Les graffiti sur céramique d’Augusta Raurica”. En Augusta Raurica, Forschungen in August, band 40, pág. 320.

Valoración de la noticia

Dudar es de sabios pero ante las dudas se debe activar un protocolo de contrastación científica con una investigación bibliográfica, documental y de bases de datos, con una consulta a expertos en la materia que ser evalúa y con análisis en laboratorios imparciales para aportar pruebas, máxime cuando hay un claro desconocimiento de la misma. Pero sin aplicar este protocolo de verificación científica, con lo que no son sino meras opiniones y observaciones personales, se pone bajo sospecha un patrimonio cultural que es de todos.

También se pierde de vista el contexto en que estos materiales fueron localizados, ya que provenían de prospección, esto es, fueron recogidos en superficie, en tierra movida por el arado y, por tanto, carecen de contexto arqueológico. Los arqueólogos de Iterbide van más allá e incluso señalan que, por este hecho, carecerían de importancia, afirmación que luego parecen olvidar.

Por estas circunstancias de su hallazgo ningún arqueólogo daría como antiguos unos grabados realizados con posterioridad a la cocción de las cerámicas en que están ejecutados, en piezas localizadas en superficie, sin una analítica previa. Pero tampoco los daría como modernos, menos aún como recientes y todavía menos como falsificaciones, a no ser que algo en su contenido fuera totalmente imposible, que no es el caso de los grafitos de Las Ermitas en cuestión, como hemos visto. Sin embargo, el equipo de Iterbide sí se ha atrevido a señalar indicios de una manipulación en el presente sin llevar a cabo verificación científica alguna.

Tampoco hubiera debido plantearse la cuestión en términos de manipulación con intención espuria, esto es, de una falsificación, puesto que al tratarse de un material que estaba en la superficie del terreno, era accesible para cualquiera que pasara por allí desde que esos terrenos se pusieron en cultivo. Esto es, se trata de evidencias carentes de trazabilidad alguna.

Pero es que además de forma velada, indirecta pero implícitamente, se pone el foco en Lurmen. Y se hace señalando que los grafitos provenían de las cajas que Lurmen tenía del yacimiento de Las Ermitas en sus instalaciones de Iruña-Veleia y que fueron requisadas por la Diputación Foral de Álava.

Independientemente de si esa bolsa en concreto de material sin lavar ni siglar provenía de alguna de nuestras intervenciones (4) y no de alguna prospección anterior y de si lo pueden demostrar documentalmente (mediante un acta de depósito o similar), vincular a Lurmen con una presunta falsificación es del todo absurdo ya que se trata de grabados que nosotros al parecer no habíamos lavado ni siglado, no los tenemos registrados en documento alguno, no los hemos inventariado, no los hemos estudiado, mucho menos los hemos atribuido a época romana y, por supuesto, jamás los hemos hecho públicos en medio alguno. Ni yo ni nadie de mi equipo los hemos reconocido ni mencionado nunca, por tanto, no se entiende con qué lógica se nos relaciona implícitamente con la intencionalidad de engañar y el objetivo de beneficio que debe tener una falsificación. Además, lo supuestamente falsificado son los nombres de dos personajes históricos ampliamente conocidos, que no aportarían nada ni histórica, ni cultural, ni arqueológicamente.


El papel de las instituciones en esta gestión de patrimonio arqueológico

Lo que es preocupante es la actuación de las instituciones, que asumieron las conclusiones de los arqueólogos aún a sabiendas de que no estaban respaldadas por pruebas sólidas Y esto lo podemos afirmar porque acusaciones como las de manipulación reciente, falsificación o mala praxis, se acompañaban de términos como indicios, sospechas o presunciones. Aún así, no activaron protocolos científicos, ni el material fue analizado por expertos. En lugar de investigar, se trasladó el caso directamente a la policía y, de forma inmediata y sin esperar resultados, lo hicieron público en los medios de comunicación. De este modo pusieron bajo sospecha no sólo a un equipo de arqueólogos, sino al propio patrimonio cultural.

En este punto nos podemos dejar de preguntarnos por qué actuaron con tanta celeridad en lugar de hacerlo con rigor, objetividad y transparencia. Y es que esta exposición mediática, basada en opiniones personales sin respaldo científico, lejos de proteger, genera desconfianza y daña la valoración del propio patrimonio que dicen defender.


Didáctica: cómo hacer valorar y respetar el patrimonio arqueológico

En mi opinión esta no es la manera de conseguir que la sociedad aprecie, valore y respete el Patrimonio. Creo que la forma correcta está en dar a conocer los hallazgos con rigor científico, mostrando el valor positivo que realmente tienen.

Voy a poner un par de ejemplos para ilustrar lo que digo. Se trata de unos hallazgos que hicimos en nuestras excavaciones en Las Ermitas y que en su día fueron publicados científicamente.

El primero de ellos son unos alfileres de cabeza trapezoidal que, con una tipología muy particular, solo aparecen en dos yacimientos: en el poblado prerromano de los Castros de Lastra (Sáenz de Urturi, 1990) y en los niveles más antiguos de Las Ermitas (Filloy, 1997). Este pequeño objeto nos permite proponer la hipótesis de que los primeros habitantes de Las Ermitas pudieron ser gentes provenientes del cercano poblado, de forma que se habría producido un traslado de población desde un emplazamiento estratégico en altura a un asentamiento en llano, mejor situado con respecto a las vías de comunicación y con mayores posibilidades para el desarrollo urbanístico, social y económico.

Comparativa de alfileres de cabeza trapezoidal de época romana altoimperial hallados en Las Ermitas (Espejo, Álava) y en Los Castros de Lastra (Caranca-Álava).
Dibujo superior tomado de Filloy Nieva, I. (1997): “Alfileres de cabeza trapezoidal de época romana altoimperial en Las Ermitas (Espejo, Álava)”. En Isturitz 9, pág. 629. Dibujo inferior tomado de Sáenz de Urturi, F. (1990): “Alfileres de cabeza trapezoidal y hebillas anulares en omega de Los Castros de Lastra (Caranca-Álava)”. En Zephyrus XXXIX-XL, pág. 291.

Otro hallazgo muy interesante fue un conjunto tardorromano de 23 objetos de hierro —herramientas, cencerros, un bocado de caballo con su campanilla de bronce— cuidadosamente metidos en un saco e introducidos en una fosa bajo el suelo de una edificación, hacia mediados del siglo V (Filloy, 2000 a y b). Posiblemente esto ocurrió en un momento de inseguridad, tratándose de una ocultación. El cuidado puesto en ella indica que su dueño quiso proteger estos objetos para después recuperarlos, pero esto nunca se produjo. La situación de riesgo debió de ser real y, de hecho, identificamos un nivel de incendio sobre el suelo bajo el que se ocultaron los objetos.

Ocultación arqueológica hallada en Las Ermitas (Espejo, Álava), fotografía tomada por Lurmen S.L. en el momento del descubrimiento.
Foto Lurmen S.L., la ocultación en el momento de su descubrimiento.
Objetos metálicos y herramientas recuperadas en la ocultación de Las Ermitas (Espejo, Álava), fotografía de César San Millán publicada en La Romanización en Álava.
Objetos componente de la ocultación. Foto de César San Millán, tomada de Filloy Nieva, I.; Gil Zubillaga, E. (2000): “La Romanización en Álava”. Catálogo de la exposición permanente sobre Álava en época romana del Museo de Arqueología de Álava. Pág. 158.

Estos hallazgos, además de su valor histórico y de los datos arqueológicos, culturales o históricos que nos puedan proporcionar, tienen el valor de permitirnos establecer una conexión emocional con personas que habitaron en esta zona hace de mil quinientos-dos mil años.


Reflexión final y consideraciones sobre patrimonio y arqueología

Estamos por tanto ante la siguiente cuestión: unos arqueólogos en el curso de un trabajo por encargo que supone la revisión de materiales arqueológicos en el Museo buscando grafitos, localizan una bolsa de prospección con material sin lavar, ni siglar, ni catalogar, esto es, sin procesamiento alguno. En su interior descubren dos cerámicas con grabados que, sorprendentemente, se ven limpios en las fotos que aportan a la prensa. Como en ellos leen NERON (en ningún lugar ponen la lectura completa del grafito, olvidando el XVIII) y CESAR, nombres que en correcto nominativo del latín clásico debieran ser NERO Y CAESAR respectivamente, ponen bajo sospecha un patrimonio cultural que es de todos.

Así, lejos de contemplar otras posibilidades más lógicas e iniciar un proceso de contrastación y análisis científico por simple respeto al Patrimonio, concluyen que estamos ante “claros indicios de manipulación humana en el presente”, señalando implícitamente hacia una falsificación. La idea es transmitida rápidamente a las instituciones que tampoco activan protocolo alguno de verificación, sino que sacan el asunto de la vía científica y lo derivan a la policía, cuyas conclusiones parecen importar poco puesto que, de forma inmediata, sospechas y suposiciones sin fundamentar en pruebas sólidas son hechas públicas a los cuatro vientos, a través de los medios de comunicación, algunos de los cuales, por su parte, añaden mucho pero mucho “color” al tema, cuando no hacen directamente una burla.

Considero que en este breve artículo se demuestra sobradamente que en realidad no hay problemática alguna y que con una correcta lectura de uno de los epígrafes, con un no dar por hecho la lengua de escritura, ni el caso concreto en que están ante la carencia de sintaxis, con un tener en cuenta el contexto privado de su ejecución, con un ligero buceo en la documentación y con una lectura de los estudios de expertos en latín vulgar, se hubiera solventado la cuestión, ya que no son escritos imposibles en la Antigüedad.

Otra cosa es la de si son de época romana (para mí no hay ningún problema para que lo sean y, de hecho, la posible existencia de una ligadura, abunda en este sentido) o no. Al ser materiales localizados en prospección carecen de trazabilidad y no se puede determinar el momento antiguo o no de ejecución de los grabados sin la aplicación de analíticas específicas en laboratorios especializados, que las hay y, además, realmente dirimentes. Además las observaciones visuales que se señalan también como argumento de manipulación sobre cortes de costras, frescura de las incisiones, etc., tampoco tienen ninguna validez sin ellas. Y, por cierto, son observaciones que suenan más a argumentos manidos para otros casos y que, en éste, no se pueden mantener. De hecho, no creo que pueda observarse realmente lo que ellos afirman.

En cualquier caso, el hecho de ser materiales provenientes de recogidas en la superficie del terreno, esto es, sin contexto estratigráfico hace que, aun cuando se verificara con pruebas que los grabados no son antiguos, no podría derivarse la cuestión hacia la existencia de una falsificación, precisamente porque es material descontextualizado arqueológicamente, accesible para cualquiera desde el momento en que las tierras se pusieron en cultivo y carente de trazabilidad. Además no tendría ningún sentido se mire por donde se mire.

En este punto, no puedo dejar de preguntarme si esa ligereza en el diagnóstico se hubiera producido si el material no se asociara a los trabajos de Lurmen, equipo cuyo nombre parece que puede ensuciarse con simples opiniones y ponerse en entredicho toda su trayectoria profesional, debido sin duda al tema de I-V y su injusta resolución. Y de dejar bien clara la conexión ya se han encargado algunos medios de comunicación, que son en realidad los que establecen más claramente una vinculación entre este caso y el de Las Ermitas.

Esperemos que en un futuro, ante situaciones similares, que sería mejor que no se produjeran, tanto profesionales como Instituciones actúen con un poco más de sentido común, rigor científico, menos malicia y, sobre todo, con más respeto hacia otros profesionales y hacia el patrimonio cultural de todos.

Notas

1.- Quiero señalar, antes de todo, que considero como grafitos todos aquellos grabados que se ejecutan “a mano alzada” en un ámbito o contexto privado, sea sobre paredes, sea sobre recipientes completos durante su vida operativa, sea sobre fragmentos ya desechados de instrumenta domestica. Éste sería el caso de los ostraca, esto es, de trozos de cerámica, ladrillo, hueso, etc. reutilizados como soporte de escritura. De esta forma, considerar los grafitos exclusivamente como marcas de propiedad no sólo es una consideración hecha desde la actualidad, esto es, pura interpretación, sino que además es una visión reduccionista que no tiene mucho sentido. De hecho, los numerosos grafitos parietales de Pompeya, son definidos por la bibliografía científica como graffiti y no son, en absoluto, marcas de propiedad. Lo que no es lícito es considerar los grafitos exclusivamente como marcas de propiedad para luego señalar lo “extraño” que resulta ver epígrafes centrados en un fragmento de cerámica, por ejemplo. Más bien, sería todo lo contrario, la lógica nos dice que si uno dispone de un trozo de material sobre el que escribir, la escritura tiende a centrarse en el mismo.

2.- Miguel Thomson expone ampliamente en su artículo el contenido de la nota de prensa y las posteriores declaraciones de los arqueólogos Por tanto, aquí sólo recojo unas líneas generales, para que los lectores puedan situarse en la cuestión.

3.- Agradezco a Miguel Thomson la búsqueda de esta información, parte de la cual ya figura en su artículo de Ama Ata.

4.- En las declaraciones de Loza en la SER se señala que dicho material estaba prácticamente sin lavar y sin siglar. Por tanto, sin identificar. Bien, en este sentido hay que señalar que Lurmen jamás guardaba el material a la espera de estudio en dichas condiciones. Por otra parte, en el Arkeoikuska de 1995 donde se describen nuestras intervenciones de ese año en Las Ermitas, se señala en dos ocasiones (págs. 299 y 304) que nuestro proceder era el siguiente: “A su vez, aquellas evidencias que eran relevantes por algún motivo eran coordenadas, incluidas en un inventario de evidencias significativas que se iba realizando en el mismo momento y empaquetadas individualmente” (Filloy, 1996). Esto quiere decir que, de haber sido identificado por nosotros los grafitos en cuestión, aun siendo de prospección, éstos hubieran sido directamente inventariados, como elementos singulares que son, e individualizados en una bolsa independiente, cosa que, como hemos visto, no ocurrió.

Bibliografía

  • Filloy Nieva, I. (1996): “Yacimiento de Las Ermitas (Espejo). 1ª Intervención arqueológica”. En Arkeoikuska 1995, págs. 295-301 Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz.
  • Filloy Nieva, I. (1996): “Yacimiento de Las Ermitas (Espejo). 2ª Intervención arqueológica”. En Arkeoikuska 1995, págs. 302-307, Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz.
  • Filloy Nieva, I. (1997): “Alfileres de cabeza trapezoidal de época romana altoimperial en Las Ermitas (Espejo, Álava)”. En Isturitz 9. Págs. 625-630, Eusko Ikaskuntza Sociedad de Estudios Vascos, San Sebastián.
  • Filloy Nieva, I. (2000 a): “Una ocultación tardorromana de herramientas de hierro en el asentamiento rural de Las Ermitas (Espejo, País Vasco, Espagne)”. En Actes du Colloque de Chauvigny, Vienne, France. Actualité de la recherche sur le mobilier romain non céramique 1998, Mémoire XVIII, págs. 129-148, Chauvigny, Musées, Société de recherches archéologiques de Chauvigny.
  • Filloy Nieva, I. (2000 b): “Una ocultación de herramientas y útiles de época tardorromana en el asentamiento de Las Ermitas (Espejo, Álava)”. En Euskonews y Media
  • Filloy Nieva, I. (2005): “Las Ermitas en Espejo (Valdegobía)”. En Arkeoikuska 2004, págs. 253-255, Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz.
  • Filloy Nieva, I; Gil Zubillaga, E. (2000): “La Romanización en Álava. Catálogo de la exposición permanente sobre Álava en época romana del Museo de Arqueología de Álava”. Diputación Foral de Álava, Vitoria-Gasteiz.
  • Herman, József (1997): “El latín vulgar”, Ariel, Barcelona.
  • Lapesa, Rafael (2014): “Historia de la lengua española”, Gredos, Madrid
  • Niso, J. (2021): “Las Ermitas, en Espejo”. En Arkeoikuska 2020, págs. 126-131, Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz.
  • Sáenz de Urturi. F. (1990): “Alfileres de cabeza trapezoidal y hebillas anulares en omega de Los Castros de Lastra (Caranca-Álava). En Zephyrus XXXIX-XL. Págs. 289-295, Universidad de Salamanca, Salamanca.
  • Satué, A.: “El latín de Iruña-Veleia”. 
  • Satué, A. (2014-2016): “La declinación latina en el siglo III. A la luz de los grafitos excepcionales de Iruña-Veleia”. https://veleia.fontaneda.net/Documento/satue.pdf
  • Thomson, M. (2025): César, Nerón y otras mentiras del montón. En Ama Ata 
  • Väänänen, Veikko (1966). “Le latin vulgaire des inscriptions pompeiennes”, Akademie-Verlag, Berlín
  • Väänänen, Veikko (1988). “Introducción al latín vulgar”, Madrid, Gredos.
  • VVAA (2000): “Latín vulgar y latín tardío, Homenaje a Veikko Väänänen” (ed. Benjamín García-Hernández), Ed. Clásicas, Madrid.
  • Wallace, Rex E. (2005): “An introduction to Wall Inscriptions from Pompeii and Herculaneum”, Bolchazy-Carducci Publishers, Inc., Illinois.
  • Wright, R. (1989): “Latín tardío y romance temprano en España y la Francia carolingia”, ed. Gredos, Madrid.

Enlaces relacionados

Otros artículos relacionados en Ama Ata sobre epigrafía romana y debates arqueológicos:

FAQ

¿Dónde se encuentra el yacimiento de Las Ermitas?

Las Ermitas se localiza en el término de Espejo (Álava), en una zona de alto valor arqueológico vinculada al poblamiento de época romana.

¿Qué relación tienen los grafitos con el caso de Iruña-Veleia?

El hallazgo de los grafitos de César y Nerón se ha vinculado al debate sobre las inscripciones de Iruña-Veleia. Sin embargo, su contexto arqueológico es distinto y, a falta de analíticas que determinen su autenticidad, los datos  avalan que serían escritos totalmente posibles en época romana.

¿Se pueden visitar las excavaciones de Las Ermitas?

Actualmente no son visibles las estructuras del yacimiento, pero los materiales se conservan en el Museo de Arqueología de Álava.

¿Qué tipo de materiales se hallaron junto a los grafitos?

En Las Ermitas se recuperaron abundantes cerámicas, herramientas metálicas y objetos personales. Un conjunto de objetos de hierro de época bajoimperial, se puede interpretar como una ocultación.