Berria 20/10/2020 (visto antes en el blog de Juan Martin)

Poco a poco vamos digiriendo el juicio, y a la espera del recurso nos quedamos con los brazos cruzados?

No, nada de eso, al contrario. Hemos recuperado nuestra paciencia e ilusión para ayudar a encontrar una solución objetiva y transparente en un proceso que es llamada comúnamente «ciencia», pero en realidad es aplicar el sentido común.

Creo que es en el interés de todo el mundo, y también de la Diputación Foral de Álava, que el caso de Veleia no se cierra en falso, es decir con todo tipo de evidencias sobre la mesa que nunca van a ser evaluadas, y que quedarán en la memoria colectiva como oportunidades perdidas. La historia debe ser investigada sin complejos, prejuicios, intereses o otros ‘cuñadismos’. Solo existe una verdad histórica, y somos muchos que queremos saber esa, investigada con los métodos y técnicas modernas. Lo que no queremos es una construcción de la historia únicamente basada en ‘autoridad’ sin las pruebas materiales.

Somos bastantes optimistas que con paciencia, precisión, ilusión, persistencia… se puede llegar a conseguir que un día sabemos con muchas garantías la verdad de los grabados en Veleia.

Probablemente el tiempo de ladrar queda atrás, y ha llegado el momento de la construcción y de avanzar. Puede haber varios caminos, pero nosotros hemos elegido por la seriedad, trabajar en silencio, la concentración, la calma, pero también la dedicación, diplomacia, el dialogo, la colaboración, sabiduría y aprender para así avanzar.

Todo esto para dejar saber que estamos ilusionados y trabajando, aunque el resultado tardará en ser visible.

Si escribo ‘nosotros’ significa un equipo ilusionado y preparado.

Saludos!

PS.

Carta Berria 23/10/2020

Traducción:

«Dar la palabra a la ciencia«, la carta que firman José Ramón Etxebarria, Laura Mintegi, Niko Xamardo, IñakiZabaleta y Jexuxmari Zalakain
Fecha: 23 de octubre de 2020

Los firmantes de este escrito queremos manifestar nuestra preocupación por el caso Iruña-Veleia y queremos hacer pública nuestra opinión ante la sociedad.

En primer lugar queremos decir que el problema existe, es un asunto que se ha prolongado año tras año y que sigue sin resolverse. Los problemas no se resuelven dándoles la espalda. La mera enajenación (no sé si la palabra enajenación traduce bien la palabra ‘enoratze’, pero por el contexto se entiende bien. N.T.) no elimina los conflictos que existen en la sociedad. Hacer de avestruz nunca es la solución.

En segundo lugar queremos señalar que las instituciones deben abordar la cuestión y poner los recursos para que el problema se solucione definitivamente.

En tercer lugar queremos decir que creemos sinceramente que es la ciencia la que puede dar respuestas y que, por tanto, hay que dar la palabra a los científicos.

Como ciudadanos queremos pedir a los partidos e instituciones con responsabilidad política que pongan los recursos para que la ciencia aclare el caso Iruña-Veleia.

 

En los surcos de las letras T y A (ver barra roja) están presentes costras carbonáticas residuales (restos después de la limpieza), un indicio muy importante que dichos surcos son antiguos. Navarro no representa ninguna foto de esas zonas en su informe. (Foto Lurmen).

 

Pieza 15920. Se observa claramente el contorno de la R (indicado con la línea de puntillas). El palo vertical parece hacia abajo desaparecer debajo de la costra fosfática (indicado con las flechas gordas de color verde).
Se ven como sobre las superficies liberadas de costras (p.ej. en el ojo de la R) quedan restos fosfáticos (flecha fina, de color verde), se ven como estos mismos restos verdes aparecen también dentro del surco, justo debajo donde la foto está cortada (¿y que había por encima? Nunca lo sabremos porque Navarro recorta la foto).
Como geólogo pienso que esto es la prueba de que el surco fue expuesto durante el enterramento, visto que indica el mismo tipo de acumulaciones de fosfatos que en la superficie donde la costra fue eliminada. Algo parecido, pero con mayor duda debido a la calidad de la foto vemos en la página 196, por ejemplo en la figura d.