Rastreando huellas detrás de un enigma: Las misteriosas andanzas mediáticas del email del Dr. Henrike Knörr sobre los grafitos de Iruña-Veleia

El artículo con el título arriba indicado fue escrito por Roslyn Frank, profesora emérita de la Universidad de Iowa, Iowa City, EE.UU., en 2013, pero solo desde hace algunos días está disponible en Academia.edu:

https://www.academia.edu/68881903/Rastreando_huellas_detr%C3%A1s_de_un_enigma_Las_misteriosas_andanzas_medi%C3%A1ticas_del_email_del_Dr_Henrike_Kn%C3%B6rr_sobre_los_grafitos_de_Iru%C3%B1a_Veleia

El artículo trata sobre la manipulación de la que fue objeto el e-mail enviado por el filólogo vasco Henrike Knörr, catedrático de Filología Vasca de la Universidad del País Vasco (UPV) y académico de número de la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia), en abril de 2008, poco antes de su fallecimiento, a los filólogos vascos Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra, también catedráticos de la UPV y miembros (al igual que Knörr) de la Comisión Científica Asesora sobre Iruña-Veleia, con el fin de hacer creer a la opinión pública que Knörr apoyaba la tesis de falsedad de los grafitos de Iruña-Veleia propuesta por sus dos colegas de la UPV. Aunque el artículo se centra sobre todo en el e-mail de Knörr, va mucho más allá de este asunto particular, siendo una crónica detallada y minuciosamente documentada del caso de Iruña-Veleia hasta el momento de su redacción, tal como quedó reflejado en los medios de comunicación y en los foros de Internet. Puede resultar de particular interés el relato de los comentarios en dichos foros de Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra, parapetados tras diversos nicks, según se asegura en el artículo, algunos de ellos publicados cuando eran miembros de la mencionada comisión.

Henrike Knörr

Este es el resumen del artículo que hace su autora:

"El presente estudio forma parte de una investigación dirigida a desvelar el destacado papel que tuvo el correo electrónico enviado, hace siete años, por el lingüista Henrike Knörr a dos filólogos vascos, Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra, en el desarrollo del caso Iruña-Veleia. Concretamente, el presente trabajo examina de una manera detenida las diversas formas en que este documento ha sido manipulado a través del tiempo para apoyar la tesis de falsedad de unos grafitos escritos en euskera descubiertos en el yacimiento arqueológico de la ciudad romana de Iruña-Veleia hace ya más de diez años, en las campañas de 2005-2006. Hasta ahora el tema de la manipulación a que ha sido sujeta la carta de Knörr no ha sido abordado ni tampoco la manera en que los foros de internet intervinieron en la consolidación de opinión pública contra Eliseo Gil y a favor de la tesis de falsedad.

Hay que recordar que el presente estudio terminó de escribirse en junio de 2013, cuando el caso Iruña-Veleia seguía en fase de instrucción, después de su judicialización cinco años antes, tal y como, desafortunadamente, está todavía ahora. A fecha de hoy no se ha establecido judicialmente si hubo crimen. No sabemos si los más de 400 grafitos entre los cuales figura una cincuentena con palabras y expresiones en euskera se van a declarar auténticos o falsos. Estamos a la espera de la decisión de la juez de instrucción. De todos modos, estoy convencida de que el presente capítulo sobre los vaivenes experimentados por la carta nos va a ayudar a entender mejor cómo hemos llegado a esta encrucijada. Veremos cómo el manejo de la carta de Knörr, enviada a los dos filólogos vascos a mediados de abril de 2008—dos semanas antes de su muerte—ha condicionado la opinión pública, negativamente por cierto, y a la vez cómo su hábil instrumentalización por parte de un reducido grupo de personas ha redundado en la creencia por parte de muchos euskaldunes de que no solo los grafitos escritos en euskera son falsos, sino que todos demás son “imposibles”, en fin, que no son nada más que “burdas falsificaciones contemporáneas”.

Esta opinión queda reflejada en las declaraciones hechas públicas por los dos filólogos vascos en diversas ocasiones. Hasta podríamos decir que la tesis de la supuesta falsedad de los hallazgos se debe en gran parte a la autoridad atribuida a las palabras de estos dos académicos y el hecho que, según ellos, su colega Henrike Knörr compartía la misma opinión que ellos: «No hay ninguna duda de que esto no puede corresponder a la etapa antigua». En fin, el propósito del presente trabajo es analizar el papel que desempeñó la carta a través del tiempo en la formación de la opinión pública. Y esto nos va a dejar ver una serie de actuaciones y declaraciones que hasta ahora no han sido suficientemente tomadas en cuenta a la hora de juzgar la autenticidad o falsedad de los hallazgos. Empezaremos con el documental Iruña-Veleiako Misterioa, transmitido en ETB1 el 5 de diciembre de 2012, que además de aportar mucha información sobre el caso de Iruña-Veleia, demuestra la forma en que el correo electrónico de Henrike Knörr seguía jugando un papel estelar en este tan controvertido y acalorado debate."

Abajo, pongo algunos extractos del artículo. Los extractos son literales, excepto lo que va entre corchetes, que son notas aclaratorias mías para que se entienda mejor el texto:

Pág. 24: “Al ahondar en el escrito que dejó Knörr en manos de Gorrochategui y Lakarra es totalmente obvio que en ningún momento estaba hablando de falsificaciones. Lo único que hizo Knörr era reafirmar la hipótesis explicativa que había expresado en muchas otras ocasiones, aunque no por escrito. Sugiere la posibilidad de ampliar la horquilla cronológica de la secuencia cultural constatada por algunas o todas las piezas en euskera.”

Pág. 39. “… en ningún momento hubo dicha “unanimidad científica”, porque sencillamente los miembros de la Comisión nunca votaron, nunca debatieron sobre un supuesto dictamen consensuado del que tanto habla la Orden Foral, ni antes ni después del 19N. De hecho, no hubo nunca unas conclusiones conjuntas y, por tanto, no hubo un consenso unánime en el que se dictaminara la falsedad de los grafitos, ni un listado de cuáles en concreto eran falsos.”

Pág. 42. “La Comisión que él [Eliseo Gil] creía ser asesora, de repente se convirtió en fiscalizadora. Y al salir de la sesión, la Diputada Lorena López de Lacalle le entregó un documento oficial. Obviamente, para poder haberle dado ese documento en aquella coyuntura, tenían que haber redactado el escrito antes de que se celebrara la sesión de la mañana, o sea, la decisión de revocar la licencia a Lurmen y declarar los hallazgos “burdas falsificaciones” había sido tomada de antemano.”…

“No obstante, hubo dos personas que no fueron invitadas, o mejor dicho, cuya presencia no era grata en aquel momento: Eliseo Gil y Amelia Baldeón. Fue en estas circunstancias y a bombo y platillo que la Diputada anunció que tomaría riendas en el asunto, que revocaría la licencia de excavación a la empresa Lurmen S. L., y que pondría los hechos en conocimiento del Ministerio Fiscal. Así lograron apartar a Lurmen del yacimiento y difundir la noticia de que todos los grafitos eran falsos. Y la Diputada tomó esa decisión seguramente consciente de que en la fecha solamente uno de los informes de los entonces miembros de la Comisión se había entregado, concretamente el de Joaquín Gorrochategui.”

Pág. 46. “Es Satorrotas [uno de los supuestos nicks de Joaquín Gorrochategui], ninguneando la importancia del informe de Knörr, restando importancia a sus conocimientos lingüísticos y para concluir, adelantando una insólita explicación por la ausencia del informe de Knörr: que la DFA lo había censurado por ser deficiente.”

“… de hecho las autoridades habían censurado el informe pero no por las razones que alega Satorrotas en Terrae Antiqvae.”

Pág. 52. “A finales de enero Crespo [periodista de El País] da este resumen en retrospectiva de la reunión del 19N. Entre las precisiones hechas por el periodista de El País hay éstas: “La técnico responsable del Museo de Arqueología de Álava, Amelia Baldeón, mantuvo hasta el último momento la validez de los denominados ‘hallazgos excepcionales’ de Iruña-Veleia, considerados fraudulentos por los especialistas […] En su última reunión (el 19 de noviembre), Baldeón fue la única persona, junto con el responsable de la excavación, Eliseo Gil, que pidió que se retirase del acta de la anterior cita de expertos (26 de junio de 2008) la expresión ‘fraude’ para referirse a los grafitos cuestionados. Se quedó sola en la defensa de la autenticidad de inscripciones […].””

Pág. 52. “Como bien se sabe, Amelia Baldeón fue relevada de su cargo como directora del Museo de Arqueología a principios de marzo, supuestamente porque no apoyaba lo suficientemente la acusación de fraude hecha por los miembros de la Comisión. Tres semanas antes de ser destituida Baldeón tuvo que comparecer ante los Junteros de la Comisión de Euskera, Cultura y Deportes, entre otras cosa para defender lo que había hecho o no hecho respeto a los hallazgos excepcionales, pero por lo visto en aquel entonces Baldeón todavía no sabía que la decisión de destituirla ya estaba tomada.”

Pág. 63. “Es notorio que en el curso de más de cuatro años estos dos miembros de la Comisión Científico-Asesora [Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra] no han reconocido jamás la posibilidad de que lo que han promovido y difundido mediáticamente no corresponde a la realidad; que han dado a las palabras del fallecido investigador un significado que nunca tuvieron y con el cual él no estaría de acuerdo. En mi opinión lo que han hecho es crear una muy parcial si no conscientemente sesgada interpretación de la postura de Knörr para que el público no dudara del dictamen de ellos: de que todos los grafitos eran falsificaciones modernas.”

Pág. 70. “«Creo que los testimonios del euskera escrito encontrados en el yacimiento alavés de Iruña Veleia son auténticos y fiables», explicó a EL CORREO Henrike Knörr, catedrático de Filología en la UPV y vicepresidente de Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua vasca. «Con todo, tenemos que ser cautos y esperar el resultado de los análisis, sobre todo para poder datarlos con precisión entre los siglos IV ó VI», señalaron tanto Knörr como su compañero Joaquín Gorrotxategi, encargados del análisis lingüístico de los textos encontrados.”

Pág. 105. “Pero el periodista de Noticias de Álava hace algo que ningún otro medio de comunicación se había atrevido a hacer, ni antes ni después. Además de destacar el hecho de que en estos foros la gran mayoría escribía desde el anonimato, va mucho más allá, alegando que “conocidos catedráticos” estaban participando en los debates online. Así que es obvio que durante mucho tiempo la identidad de varios de los actores era bien sabida y ampliamente comentada en los pasillos de la UPV/EHU. Y estos académicos tenían que haber entendido el doble papel que estaban jugando dichos catedráticos: foreros de noche, comisionados de día.”

Pág. 106. “Hablando de Celtiberia, el periodista dice: “Esta web estudió cada noticia aparecida en los medios de comunicación, el matiz que introducía cada titular, la interpretación que manifestaba cada experto en torno a los hallazgos... Y siempre se plantearon dudas. Los comentarios, realizados en su gran mayoría desde el anonimato, se tomaron con reservas, aunque, por lo bajo, muchos arqueólogos comentan que tras los nicks se esconden conocidos catedráticos.””

Pág. 109. “… desde junio de 2007, cuando se anunció el descubrimiento de los hallazgos hasta mediados de abril de 2008, cuando Henrike les remitió el email, no había manera de convencer a la gente de que el lingüista alavés estuviera de acuerdo con ellos y con la acusación de falsedad que iba promoviendo Gorrochategui. Así que optaron por otra estrategia: la que les ofrecía el anonimato de las redes sociales, la de burlarse de su colega y ningunear sus méritos como investigador.”

Pág. 119. “Gyps [otro presunto nick de Joaquín Gorrochategui], 26 de diciembre de 2007 [en el foro de Celtiberia]:

“El prof. Juan Santos ha figurado siempre como asesor concorde con las hipótesis del equipo: 1) participó en la presentación oficial de los hallazgos, cuando se hicieron públicas las imágenes del Calvario y del óstrakon de Anquises, dándolas por buenas (junio 2006, en compañía, por cierto, de la egiptóloga M. Rius, de la cual nunca más se supo), 2) participó en la presentación del manifiesto sobre la autenticidad de todo y el buen hacer de los arqueólogos (noviembre 2006), 3) en declaraciones a la prensa (pocas) ha mantenido la hipótesis del pedagogo oriental, el cristianismo temprano y el bilingüismo, es decir, ningún atisbo de sospecha o precaución; además, 4) confesó que las 270 piezas del primer hallazgo habían sido “perfectamente estudiadas y calibradas”, de modo que había seguridad en su autenticidad.”

Pág. 136-137. “Comentario por Roslyn M. Frank el 16/09/2009 [en Terrae Antiquae]:

“Tal vez mis dudas y preocupaciones tienen que ver con el hecho de que vivo en EEUU donde tenemos un sistema de justicia diferente y por esto estoy acostumbrada a que se hagan las cosas de otra manera. Y donde el primer paso en una investigación criminal, digamos, en la investigación de un homicidio, es que los investigadores se pongan a indagar y esclarecer exactamente qué es lo que ha pasado, p. ej., dónde encontraron el muerto, cuánto tiempo lleva muerto, y luego, una vez que todas la evidencias físicas hayan sido analizadas en laboratorios debidamente autorizados, pasan al tema del por qué, etc.: quién habrá querido matar al occiso.”

“…lo primero que hacen estos expertos forenses es examinar la evidencia física. Si los forenses para complacer a los denunciadores fueran a decir, no, gracias, no nos interesan estas pruebas físicas, y que a la vez fueran a insistir tajantemente en que nadie tocara ni un pelo del occiso, no durarían un día más en el puesto de trabajo.”

“Y esto nos lleva a un aspecto verdaderamente ‘mind-boggling’ de esta denuncia. Además de no querer especificar el número de víctimas, de no ponerse ni querer ponerse de acuerdo sobre el cuándo, el dónde (en el yacimiento, en el laboratorio o en un taller en las afueras de Gasteiz), ni mucho menos sobre el cómo o el porqué del crimen, quieren hacerles creer a los de CSI que todos estos son aspectos del crimen que no importan.””

Pág. 140. “Comentario por Roslyn M. Frank el 15/09/2012 [en Terrae Antiquae]:

“…lo que no se puede negar es la marcada ingeniosidad de la argumentación del filólogo vasco [Joseba Lakarra]: 1) si las características de las inscripciones euskéricas no coinciden con las normas establecidas para esa época en base a las reconstrucciones de Michelena et al, las inscripciones son falsas; 2) si los rasgos que muestran las inscripciones coinciden con las reglas propuestas para esa época en base a las reconstrucciones hechas por los filólogos, también son falsas; y 3) si aparecen otros elementos no esperados, no se deben a que los que escribían las inscripciones no eran nativos o que no dominaban la lengua (escrita) a la perfección, sino al hecho de que son “errores” cometidos por los estafadores y por tanto representan una prueba más de la falsedad de las piezas;  por ej., prueban que los defraudadores habían leído el resumen de la obra de Lakarra sobre el pre-protoeuskera sin entenderla correctamente.””   

Pág. 160. “Gyps, 26 de diciembre de 2007 [en Celtiberia]:

“Luego están los asesores, entre los que se cuentan J. Gorrochategui y H. Knörr, para los grafitos vascos. En este grupo habrá que contar a Juan Santos, Catedrático de Historia Antigua de la EHU/UPV, Emilio Illarregui, arqueólogo, profesor de la Universidad Internacional SEK, y Zoilo Calleja, Responsable de Patrimonio de la Diócesis de Álava.

Todas estas personas, a excepción de Gorrochategui, firmaron el rotundo manifiesto sobre la autenticidad de las piezas, de TODAS LAS PIEZAS, tanto de las latinas procedentes del pedagogio y aparecidas en 2005, como de las vascas aparecidas en 2006 (véase arriba #169). Casi todos ellos, al menos el prof. Juan Santos y el sr. Rubén Cerdán, comparecieron ante la prensa en compañía de E. Gil e I. Filloy para explicar los motivos de su postura: el primero habló de la existencia de Romulo en un grafito “verdadero” del 250 d. C. procedente de Austria (como prueba de nominativos de singular en –o) y el segundo se explayó en explicar los procedimientos analíticos de los laboratorios aplicados a las pátinas de las superficies y de los surcos. H. Knörr no participó en la rueda de prensa, aunque sí firmó el manifiesto.

La primera contradicción flagrante es la postura del prof. Knörr, ya que: 1) días antes de la publicación de la carta de Gorrochategui, declara en la prensa que “los escépticos deberán rendirse ante las evidencias”; 2) se alinea con el equipo y el resto de los asesores en la firma del manifiesto, pero ... 3) un año más tarde nos enteramos de que él aún no ha tenido acceso al estudio de las piezas. Entonces, surge la pregunta: ¿en qué se basaba H. Knörr para estar tan seguro de la autenticidad de las piezas, sin haberlas siquiera estudiado?"

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La veracidad de la información contenida en el artículo de Roslyn Frank sobre Henrike Knörr está avalada por 4 tweets de su hermano Gorka publicados en febrero de 2020, durante el juicio sobre Iruña-Veleia (la traducción de los tweets en euskera la he hecho con traductores automáticos online y correcciones posteriores):

Gorka Knörr.@GorkaKB·5 feb. 2020

Veleiako epaiketa jarraitzen ari naiz. Ene anaia Henrike zenak –Euskaltzaindiako Lehendakariordea-, ostraken faltsutasuna defendatzen ari diren UPV-EHUko bi pertsonajeren presioa jasan zuen, nahiz-eta jakin atzera ezinezko minbizia zuela. Naska ematen didate. Ta pista bat ere.

(“Estoy siguiendo el juicio de Veleia. Mi hermano Henrike, vicepresidente de Euskaltzaindia, estaba siendo presionado por dos personajes de la UPV-EHU que defendían la falsedad de los ostraca, a pesar de que sabían que tenía un cáncer incurable. Me dan asco. Y una pista también.”)

https://twitter.com/GorkaKB/status/1225029862177505281

Gorka Knörr.@GorkaKB·9 feb. 2020

Se pregunta El Correo:“¿Quién falseó los hallazgos de Iruña Veleia?”

(sic, afirmativo, periodismo de altura.)

¿Entrevistarán algún día a los catedráticos que se dedicaban a presionar a algún filólogo para que declarara contra la autenticidad? (autenticidad que arruinaba sus teorías).

https://twitter.com/GorkaKB/status/1226639692503887872

Gorka Knörr.@GorkaKB·19 feb. 2020

Nazkagarria zenbaiten portaera, Gasteizko epaiketan. Nola liteke bere burua poliziatzat duen batek frogatzat aurkezten den email bat mutilatuta presentatzea? Ene anaia Henrikek beti esan zuen itxaron behar zela azterketa tekniko guztiak egin arte.

(“Repugnante el comportamiento de algunos durante el juicio en Vitoria. ¿Cómo es posible que alguien que se considera policía presente como prueba un email mutilado? Mi hermano Henrike siempre dijo que había que esperar a que se hicieran todas las pruebas técnicas.”)

https://twitter.com/GorkaKB/status/1230129267406708736

Gorka Knörr.@GorkaKB·19 feb. 2020

Ez zen horrela egin. Aldiz, oso gaixorik zela grafitoen faltsutasuna zabaldu nahi izan zuten, bere sinaduraz. Horrela dira tipo horiek. Euren teoriak suntsi zitzakeen edozer ixil-arazteko, edozein bide erabiltzeko prest. Gezurra ta bortxakeria lotsagabea ere. Euskarak eztu hori merezi

(“No se hizo así. Por otra parte, quisieron dar difusión a la falsedad de los grafitos cuando estaba muy enfermo, con su firma. Así son estos tipos. Están dispuestos a silenciar todo lo que pueda destruir sus teorías, dispuestos a utilizar cualquier medio, incluso la mentira y la violencia desvergonzadas, el euskera no se merece eso.”)

https://twitter.com/GorkaKB/status/1230129269126422528

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También puede ser relevante para el tema del artículo de Roslyn Frank el artículo divulgativo que publicó Henrike Knörr sobre los grafitos euskéricos de Iruña-Veleia en la revista riojana "La Piedra de Rayo" en julio de 2006, del que se ha informado en el blog de Juan Martín Elexpuru: 

https://blogak.goiena.eus/elexpuru/2020/08/22/las-primeras-palabras-en-vascuence-henrike-knorren-artikulua-iruna-veleiaz-errioxako-piedra-de-rayo-aldizkarian/