28 junio 2015

Paralelos entre los grafitos hallados por Eliseo Gil y los hallazgos epigráficos de Gratiniano Nieto en el yacimiento de Iruña-Veleia

En la década de 1950, el arqueólogo Gratiniano Nieto dirigió varias campañas de excavación en el yacimiento hoy conocido con el nombre de Iruña-Veleia (entonces conocido solamente con el nombre de Iruña, ya que no se sabía con seguridad la ciudad romana a la que correspondía). Sus hallazgos los describió en el libro “El oppidum de Iruña (Álava)” (1958, Publicaciones del Consejo de Cultura de la Diputación Foral de Álava, Vitoria). En él muestra dibujos y fotografías de grafitos e inscripciones hallados en el yacimiento, algunos de los cuales tienen claros paralelos con grafitos hallados por el equipo de Eliseo Gil en 2005 y 2006 y algunos también con inscripciones aquitanas, que se muestran a continuación.


PROTIDISEHI/PROTIDISENI
Estas son las dos lecturas que aparecen en los pies de un dibujo y una fotografía, respectivamente, del grafito inscrito en un cuenco de cerámica que muestra Gratiniano Nieto en su libro (Fig. 1). Tal nombre es inexistente en la base de datos del Epigraphik Datenbank. Sin embargo, Protidi(s) aparece en varias inscripciones latinas (Fig. 2) y seni forma parte de varios nombres de inscripciones aquitanas de época romana, bien al principio (Senicco, Seniponnis, Senitennis, Senixsonis) o al final (Neureseni, Andereseni, Ereseni, Agirseni, Cantoseni) (Fig. 3) de los mismos. El seni de estos nombres se ha interpretado como correspondiente al vasco actual sein/seiñ/sei y al sehi documentado en dialectos septentrionales en el siglo XVII, que significa niño. Si esta es la interpretación que se ha hecho del seni de los nombres aquitanos, no debería de haber ninguna razón para interpretar de otra manera el seni del nombre de Iruña-Veleia. Aunque el paralelo no es directo con los grafitos hallados por Eliseo Gil, sí lo es de forma indirecta, ya que a través de su relación con los nombres euskéricos de las inscripciones aquitanas se puede establecer una conexión entre el grafito Protidiseni/Protidisehi y los grafitos en lengua vasca hallados por Eliseo Gil.
Fig. 1. Grafito en una pieza cerámica hallada por Gratiniano Nieto, que lee como Protidisehi (izda.) o Protidiseni (dcha.).
Fig. 2. Protidis y Protidi en dos inscripciones antiguas.
Fig. 3. Inscripciones aquitanas con nombres terminados en –seni.


PARTIINO
El grafito con el nombre PARTIINO (Fig. 4) tiene evidentes paralelos paleográficos con algunos grafitos hallados por Eliseo Gil. Por una parte, está la E de doble barra, también presente en otros grafitos hallados por Nieto, como ONIIAVTPIDICO (Fig. 4). Por otra, vemos una R con un trazo oblicuo exageradamente largo, que tiene un gran parecido con la R del grafito con el nombre del faraón RAMASIIS (Fig. 4) grabado en hueso, hallado por Eliseo Gil, y, en menor medida, con otras Rs con trazos exageradamente largos de otros grafitos (Fig. 4) (es interesante notar también el “gancho” en la parte inferior del trazo izquierdo de la H de RVTH, que recuerda la forma de una J). También observamos que el trazo derecho de la A de PARTIINO se prolonga exageradamente hacia abajo, como ocurre en algunos trazos de As de grafitos hallados por Eliseo Gil (Fig. 4).
Fig. 4. Grafitos con los nombres PARTIINO y ONIIAVTPIDICO hallados por Gratiniano Nieto. Se muestran también grafitos hallados por Eliseo Gil con Rs y As con uno de sus trazos exageradamente largos, como los observados en PARTIINO.

VRSAE
El nombre VRSAE de un grafito hallado por Gratiniano Nieto es parecido a los nombres VRSO, VRSI y VRSVLA de grafitos hallados por Eliseo Gil (Fig. 5). También se observan semejanzas en la forma de la V, con el trazo izquierdo “tumbado” hacia la izquierda, como en la V de VRSO, y de la A, sin trazo horizontal, como muchas As de grafitos hallados por Eliseo Gil (Fig. 5).
Fig. 5. Grafito con el nombre VRSAE hallado por Gratiniano Nieto. Se muestran nombres similares (VRSO, VRSI, VRSVLA) y As sin trazo horizontal (como en VRSAE) en grafitos hallados por Eliseo Gil.

JINETE
La figura del jinete hallada por Gratiniano Nieto (Fig. 6) recuerda a las figuras humanas de las pinturas del antiguo Egipto, que siguen un canon establecido: torso y ojo representados de frente, cabeza y extremidades de perfil, hombros anchos y cintura estrecha. Aunque la figura del jinete no tiene ojo, el perfil de su cuerpo coincide con el del canon egipcio. La aparente influencia egipcia en esta figura tiene sus paralelos en los grafitos de temática egipcia hallados por Eliseo Gil, y más concretamente en los motivos decorativos que imitan jeroglíficos egipcios (pero que no son jeroglíficos egipcios, como señaló en su informe la egiptóloga Ulrike Fritz).  
Fig. 6. Figura de jinete hallada por Gratiniano Nieto en Iruña-Veleia. A la derecha se muestra una figura humana de una pintura del antiguo Egipto para comparar las características en los perfiles de ambas figuras.  

M LVCRETIO FRATERNO PLINTHAS PATER
En esta inscripción hallada en Iruña por Gratiniano Nieto (Fig. 7) observamos ligaduras que unen RAT, por una parte, y RN, por otra, de FRATERNO. Ligaduras similares aparecen uniendo TI y LI en el grafito FEATILIA y LI en el grafito SIIRVIO TVLIO hallados por Eliseo Gil (Fig. 7). Este tipo de ligaduras también se observa en una inscripción aquitana en la que se lee ARBELSIS FILIA, uniendo RB, ELS y LIA (Fig. 8) (es interesante notar también la extraña forma de algunas Is, con un “gancho” arriba que les da aspecto de Js invertidas). Estas ligaduras son diferentes de las que se utilizan más habitualmente en las inscripciones latinas, en las que dos letras se fusionan formando un único grafema con uno o más trazos compartidos, como la AE de VRSAE (Fig. 5), la NT de PLINTHAS (Fig. 7) o la AN de VELEIAN del ara hallada por Julio Núñez en Iruña-Veleia. La A de FRATERNO con sus ligaduras tiene un aspecto muy parecido a una A de un grafito hallado por Eliseo Gil con “colas” a ambos lados (Fig. 7).
       El nombre Plinthas de la inscripción de Iruña no aparece en forma idéntica en ninguna inscripción del Epigraphik Datenbank. La forma habitual es Plinta (8 inscripciones) o, con menor frecuencia, Plintha (3 inscripciones). La doble grafía del nombre con t o th indica que la pronunciación del dígrafo debería haber sido idéntica a la t en época romana, lo que explicaría su confusión en la escritura, como en los pather de tres grafitos hallados por Eliseo Gil, que, al igual que el Plinthas hallado por Gratiniano Nieto, se escriben con th.
Fig. 7. Arriba, inscripción hallada por Gratiniano Nieto en Iruña, con la lectura “M(arco) Lucretio Fraterno Plinthas Pater”. Abajo se muestran dos grafitos con ligaduras similares a las de dicha inscripción y una A de un grafito de forma parecida a la A de Fraterno, todos ellos hallados por Eliseo Gil.


Fig. 8. Inscripción aquitana con ligaduras en ARBELSIS y FILIA similares a las de la inscripción de Fraterno hallada en Iruña-Veleia.


AVNNIA
Otra inscripción hallada por Gratiniano Nieto contiene este texto: “D(is) M(anibus) Aunnia Secundiana” (Fig. 9). Aunnia debe ser un nombre indígena, ya que no aparece en ninguna otra inscripción del Epigraphik Datenbank. Un candidato para interpretar este nombre sería el bajonavarro ahuña o el salacenco auña, que significan cabrito/a. Los antropónimos derivados de nombres de animales son bien conocidos, como el apellido vasco Otxoa (lobo), el nombre castellano Lope (de lupus, lobo), el griego neotestamentario Dorcas (gacela), los latinos Ursus, Ursa, Ursula (oso, osa, osita)el inglés Buck (ciervo) o el germánico Wulf (lobo). Aunnia podría ser otro de ellos, con lo que tendríamos otro paralelo más con los grafitos en lengua vasca hallados por Eliseo Gil. 
Fig. 9. Estela hallada por Gratiniano Nieto en Iruña-Veleia con la inscripción "D M Aunnia Secundiana".

La existencia de todos estos paralelos entre los hallazgos de Gratiniano Nieto y los de Eliseo Gil en Iruña-Veleia hace que unos y otros formen un conjunto epigráfico plenamente coherente, lo cual es consistente con la autenticidad de los hallazgos más recientes. Por supuesto, alguien puede decir que un falsificador que conociera el libro de Gratiniano Nieto podría haberse inspirado en él para su fraude. Esto en teoría no es descartable, pero no estamos ante ninguna imitación burda, sino ante paralelos de un alto grado de sutileza, que incluso se extienden a un ámbito más amplio que abarca las inscripciones aquitanas, lo cual obligaría a un nivel de sofisticación en la planificación y ejecución del supuesto fraude difícilmente creíble.