22 julio 2022

Iruña-Veleia: Trilogía para escépticos. (I) La inscripción en la muralla

Con este post inicio una “trilogía para escépticos” sobre los hallazgos de Iruña-Veleia, principalmente dirigido a quienes, por un lado, tienen una visión crítica de los argumentos profalsedad de los miembros de la Comisión y de otros, pero, por otro, tienen dudas sobre la autenticidad del conjunto epigráfico hallado en Iruña-Veleia por el equipo arqueológico de Lurmen, dirigido por Eliseo Gil e Idoia Filloy, en 2005-2006. No va dirigido a falsistas recalcitrantes, firmes e inamovibles en su fe, a quienes ningún argumento va a convencer, pero podría servir a algún falsista “ignorante”, cuyas ideas han sido inducidas y moldeadas por los medios y desconoce que existe otra realidad de Iruña-Veleia más allá de la mediática tergiversada y manipulada.

Mi convicción de que los grafitos de Iruña-Veleia son auténticos, es decir de la época romana que indica la estratigrafía, la he dado a conocer previamente, resumiendo mis principales argumentos en un post [1]. Las declaraciones de los testigos en el juicio, la sentencia judicial y otros hechos posteriores, como el hallazgo de una inscripción en la muralla con evidentes paralelos con varios grafitos hallados por Lurmen, me han reafirmado en mi convicción. La trilogía se compondrá de tres partes, que tratarán sobre tres inscripciones que apoyan fuertemente la autenticidad de dichos grafitos: (1) la inscripción hallada recientemente en la muralla de la ciudad romana; (2) la inscripción en un plato, descubierta en Iruña-Veleia en septiembre de 2006 a las pocas horas de la exhumación de la pieza (número 14469); y (3) la inscripción en un ladrillo hallada en el verano de 2006 por las restauradoras del Museo de Arqueología de Álava (pieza 15656).

El hallazgo de una inscripción en la muralla romana del yacimiento de Iruña-Veleia en la que parece leerse la palabra ATA debajo de una cruz, fue anunciada recientemente por la asociación Iruña-Veleia Martxan [2] (Figura 1). Aunque se ha dado a conocer hace poco, era visible desde hace muchos años, habiendo documentación fotográfica de ella desde al menos el año 2000, cuando se publicó el catálogo “La romanización en Álava”, de Eliseo Gil e Idoia Filloy [3], en cuya contraportada se muestra una fotografía de la muralla con un mapa de Álava superpuesto. A pesar de la baja resolución de la foto y la superposición del mapa, se pueden ver dos As, un trazo vertical entre ambas y una cruz encima (Figura 2).

Figura 1. Inscripción en la muralla de Iruña-Veleia. Se observa una cruz de la que salen 4 líneas oblicuas desde la proximidad de sus ángulos. La parte superior de la cruz parece tener forma ovalada, como si representara la cabeza del crucificado. Debajo parece leerse ATA, aunque la lectura de la letra entre las As dudosa, ya que no se observa la parte derecha del trazo horizontal de la supuesta T.