26 diciembre 2021

Los várdulos y la "svástica"

Artículo de Jesús Zugazaga Rique, del 26/12/2019, reproducido hoy en Facebook.
(Eskerrik asko, Ali.)

LOS VÁRDULOS Y LA SVÁSTICA
Entre las 10.30 y las 11:00 horas del día de hoy ofrecía ETB-2 un documental sobra la historia antigua de Euskal Herria presentado por el historiador, Alberto Santana.
Entre otras cosas, hablaba de la contribución de las tropas auxiliares vascas a la conquista del Imperio Romano, situando a la 1ª cohorte de la caballería várdula en el confín norte de Britania, justo a la vera de la Muralla de Adriano. Y Santana nos mostraba la inscripción de una svástica en una de las piedras que conformaba el referido muro, diciendo que se trataba del “símbolo celta de los várdulos”, dando a entender que, como la habría grabado un várdulo, ello representaba una prueba más de la presencia vasca en las tropas romanas.
Nadie niega hoy día que Roma contase con vascones y várdulos en su ejército, pero definir la svástica como el "símbolo celta de los várdulos", se las trae.
Digo esto porque supongo que para todo aquel interesado en estas cuestiones es sabido que la svástica era símbolo de uso normal en la cultura romana, que es posible disfrutar en los mosaicos que adornan los suelos de las villas romanas, en los restos arqueológicos repartidos por toda Europa y la cuenca mediterránea. Y lo era, porque, celtas, galos, griegos, romanos, bretones, germanos, etc., eran todos ellos miembros de la gran familia indoeuropea, en cuya simbología la svástica era de uso común.
Los várdulos, quizá pudieron adoptar también aquel símbolo. No es posible negarlo, porque ahí tenemos nuestro lauburu, que al fin y al cabo viene a ser lo mismo. Pero sería más lógico imaginar que aquel grabado de aquella piedra de la muralla de Adriano hubiese sido realizado por un romano.
Incluso en el caso de que aquella grabación la hubiese hecho un várdulo, no es de recibo que un vasco pregone que se trata del SÍMBOLO CELTA DE LOS VÁRDULOS. Máxime teniendo en cuenta que el objeto arqueológico más antiguo con una simbología semejante data del V milenio a. C., habiendo sido encontrado en Samarra, a orillas del Tigris, tratándose de un plato de arcilla con figuras femeninas que forman una cruz gamada y escorpiones; y que pudo haber sido por tanto heredado de aquella cultura neolítica anterior que se mestizó genética, cultural e idiomáticamente con los habitantes mesolíticos autóctonos de Europa para dar lugar al alumbramiento de nuestro Pueblo Vasco y de nuestra lengua.
Desde esta perspectiva, por tanto, podría ser un símbolo que forma parte del patrimonio del propio Pueblo Vasco, y que fue heredado por la familia indoeuropea.
Se acompaña este artículo con la imagen de un mosaico romano en el que aparecen varias svásticas, en La Olmeda-España:



y otra del referido plato cerámico de Samarra, el mismo que figura en el libro I: "Del Paleolítico a la