13 diciembre 2020

Siete hallazgos que reproducen los grafitos cuestionados de Iruña-Veleia

Uno de los criterios más definitivos a favor de la verosimilitud de un hallazgo científico novedoso es el de su reproducibilidad, es decir, que autores independientes realicen simultánea o posteriormente hallazgos similares. En el caso de las pinturas rupestres de Altamira, fueron los hallazgos de pinturas similares en cuevas francesas los que convencieron a los prehistoriadores franceses de la autenticidad de las primeras (y no fueron las pruebas físicas, como la del 14C, que se desarrolló mucho más tarde y también confirmó la datación paleolítica de las pinturas). La importancia de la reproducibilidad para determinar la autenticidad de los grafitos “excepcionales” hallados en el yacimiento de Iruña-Veleia fue destacada por el arqueólogo británico Dominic Perring, que en el informe que elaboró a solicitud de la Diputación Foral de Álava (DFA) afirmó lo siguiente: “An additional test, and perhaps the most important, is to see if the results obtained can be duplicated by an independent team of researchers. Much as is the case in any scientific experiment, the replication of the experiment provides the ultimate proof” [1] (“Una prueba adicional, y tal vez la más importante, es ver si los resultados obtenidos pueden ser duplicados por un grupo independiente de investigadores. Al igual que en cualquier experimento científico, la réplica del experimento proporciona una prueba definitiva”). Este razonamiento lo utilizó Perring para recomendar la realización de excavaciones de contraste en Iruña-Veleia por un equipo arqueológico independiente (recomendación que fue ignorada por la DFA), pero también podría aplicarse a cualquier hallazgo que reprodujera los grafitos cuestionados del yacimiento alavés. Y el hecho interesante es que diversos investigadores han reproducido hallazgos similares a los grafitos “excepcionales” cuestionados descubiertos por el equipo de Eliseo Gil en Iruña-Veleia, lo cual es un muy fuerte argumento a favor de la autenticidad de éstos últimos, ya que los hallazgos que los reproducen, al ser posteriores en el tiempo, no pudieron ser conocidos por ningún falsificador. De la reproducibilidad de los grafitos de Iruña-Veleia ya se trató anteriormente [2,3], pero hacerlo de nuevo sirve de recordatorio y permite añadir hallazgos más recientes: