17 mayo 2016

¿Es España un estado de derecho?: el caso Iruña Veleia

Hoy en El País:

Fiscales ven imposible revisar todas las causas en el plazo legal

La UPF pide a la fiscal general que admita la imposibilidad de examinar todos los procedimientos antes del 6 de junio para cumplir los nuevos plazos de instrucción

(...)

A finales del pasado abril, la Fiscalía General del Estado informaba de que aún quedaban por examinar 436.355 causas penales hasta el próximo 6 de junio de un total inicial de 539.543 sumarios. El 80,9% del trabajo de revisión estaba pendiente. 

En el caso Iruña Veleia, el ex-director y el paleontólogo de LURMEN esperan desde más de 7 años que se haga justicia, y que se borre la injusticia. Fueron 'investigados' (=imputados) a base de informes grafológicos y de informes de la Comisión Científica Asesora. El primer informe grafológico ni era concluyente y los informes grafológicos carecen de una base científica y no deben valer nada ante la justicia. Por otro lado los informes que declaren la falsedad o no, son el resultado de un proceso corrupto - no lo sé a efectos legales, el tiempo lo dirá pero a efectos científicos sí - que tiene muchos rasgos de un tribunal de excepción, donde el club de jueces es además también beneficiado como universidad que se hace dueño de la excavación.

Las piezas fueron conservados por la parte querellante que aplicó estudios durante la custodia (verano 2009 - informe grafológico), y sin ninguna garantía.
Dos informes clave - el segundo informe grafológico y el segundo informe de la IPCE sobre análisis por fluorescencia - nunca llegaron a la defensa. Del primero solo se conoce el contenido por la prensa, del segundo llegó una copia calidad fax mientras que se trata de imágenes de color donde el color es clave para interpretar la información sobre substancias presentes en la superficie.

Sobre la marcha se olvidó invitar a LURMEN en el proceso de la selección de piezas. El primer informe del IPCE es tan subjetivo como podría ser, fingiendo que las piezas salen desde la tierra a la mesa del laboratorio, como no hubiesen sido sometido a un proceso de limpieza (quitando costras para leer lo que hay debajo) y donde no hubiese la posibilidad que los metales modernos son relacionados con procesos de limpieza o manipulaciones posteriores.

Tampoco se ha hecho caso a las peticiones analíticas concretas de LURMEN y no se ha analizado gran parte de la piezas pedidas. Los huesos y ladrillos han sido ninguneados.
Aunque el informe final de la policía no aporta ninguna prueba fidedigna y ningún motivo serio se llega a conclusiones contrarias sin ninguna base.

Un proceso anómalo de alfa hasta omega donde dos inocentes que han sido víctimas de linchamientos mediáticos (especialmente uno de ellos) y de algunos académicos, esperan ya 7 años a que se restituye su honor y dignidad.




Quousque tandem abutere, Justicia, patientia nostra...